Más de la mitad de los menores de 30 años firma su primer contrato laboral como contrato indefinido. La reforma laboral de 2021 elevó esta cifra en casi 40 puntos porcentuales. Antes, solo entre el 10% y el 17% accedía así al mercado. Hoy, el 57% lo hace. Esto reduce drásticamente la temporalidad juvenil, pero también acorta la estabilidad real de esos puestos.
¿Qué impacto ha tenido la reforma laboral en los contratos indefinidos jóvenes?
La reforma laboral ha transformado el acceso laboral de los jóvenes. Eliminó el contrato por obra y servicios, una figura ampliamente usada para encubrir relaciones indefinidas con cobertura precaria. También reforzó los incentivos fiscales para contratar indefinidamente a menores de 30 años.
Esto explica el salto estadístico: de 17% a 57% en menos de tres años. El estudio de Fedea, basado en la Muestra Continua de Vidas Laborales (2014–2023), confirma que el cambio se observa desde el primer trimestre de 2021, incluso antes de la plena implementación.
El efecto de los incentivos fiscales
El Estado ofrece bonificaciones a las empresas que contratan indefinidamente a jóvenes. Estas reducen las cotizaciones a la Seguridad Social hasta en un 100% durante los primeros 12 meses. Ese estímulo directo ha sido clave para la adopción masiva del contrato indefinido joven.
¿Ha mejorado realmente la estabilidad laboral de los jóvenes?
No del todo. Aunque el tipo de contrato es indefinido, su duración media se ha reducido en 100 días. Esto revela una paradoja: más contratos indefinidos, pero menos permanencia.
La causa principal es el bajo coste del despido objetivo para trabajadores con menos de un año de antigüedad. Las empresas despiden con mayor frecuencia a jóvenes recién contratados, aprovechando la baja indemnización (20 días por año, con tope de 12 mensualidades).
Las bajas voluntarias explican el 60% de las salidas
Los jóvenes no solo son despedidos con más facilidad. También abandonan sus puestos con mayor frecuencia. El 60% de las salidas de trabajadores indefinidos menores de 30 años se debe a bajas voluntarias, no a despidos. Esto refleja una combinación de movilidad profesional, búsqueda de mejores condiciones y falta de vinculación afectiva al puesto.
¿Qué dice el marco legal sobre los contratos indefinidos jóvenes?
La Ley 3/2022, de medidas urgentes para la reforma laboral, establece tres pilares clave:
- Prohibición expresa del contrato por obra y servicios como figura de sustitución.
- Obligatoriedad de convertir en indefinidos los contratos temporales sucesivos tras 24 meses o 2 contratos en 30 días.
- Incentivos específicos para contratación indefinida de menores de 30 años y personas en situación de desempleo de larga duración.
Estas normas han sido ratificadas por sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, reforzando su aplicabilidad.
¿Cuál es el impacto económico real para los jóvenes?
El aumento salarial medio tras la reforma es del 14%. Es positivo, pero insuficiente frente a la inflación acumulada del 22% entre 2021 y 2026. Además, el 73% de los jóvenes con contrato indefinido sigue percibiendo salarios por debajo del salario mínimo interprofesional (SMI) en su primer año.
El efecto macroeconómico es mixto: se reduce la rotación en nómina para las empresas, pero se incrementa la inseguridad percibida. Esto frena la inversión en formación interna y limita el desarrollo de competencias técnicas especializadas.
Datos Clave
- El 57% de los menores de 30 años firma su primer contrato como contrato indefinido.
- La reforma laboral elevó esta cifra en 40 puntos porcentuales desde 2021.
- La duración media de los contratos indefinidos ordinarios se redujo en 100 días.
- Las bajas voluntarias representan el 60% de las salidas de jóvenes con contrato indefinido.
- El 73% de estos jóvenes gana menos que el salario mínimo interprofesional en su primer año.
- El despido objetivo cuesta 20 días por año trabajado, con tope de 12 mensualidades.
