Muchas pymes españolas quieren vender fuera, pero se paralizan ante los trámites bancarios, las comisiones ocultas y la volatilidad del euro frente al dólar o la libra. Ebury les ofrece una alternativa real: una plataforma financiera global diseñada específicamente para que pequeñas y medianas empresas puedan facturar, pagar y protegerse de los cambios de divisa como si fueran multinacionales.
Ebury es una fintech especializada en finanzas internacionales para empresas
No es un banco ni un simple comparador de divisas. Ebury es una fintech regulada que opera en más de 30 países y ofrece servicios financieros transfronterizos bajo licencia de la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) y supervisada por el Banco de España. Su propósito es eliminar las barreras que históricamente han limitado la internacionalización de las pymes: procesos manuales, falta de transparencia y acceso restringido a herramientas de cobertura cambiaria.
¿Qué significa «fintech» en este contexto?
Es una combinación de tecnología y servicios financieros. Ebury desarrolla su propia plataforma digital, pero no sustituye al asesoramiento humano: cada cliente tiene acceso a un equipo especializado en finanzas internacionales, disponible en español y con conocimiento del tejido empresarial español.
La plataforma unifica toda la operativa exterior en un solo lugar
Antes de Ebury, una empresa que exportaba a Estados Unidos, facturaba en Reino Unido y compraba insumos en China necesitaba hasta cinco proveedores distintos: un banco local para cobros, otro para pagos, un gestor de divisas, un proveedor de cuentas en moneda extranjera y un asesor para coberturas. Ebury integra todo eso en una sola interfaz.
Funciones clave que simplifican el día a día
- Cuentas multi-divisa: permite tener cuentas en euros, dólares, libras, y otras 15 monedas, con IBAN locales reales (no virtuales), lo que facilita cobros sin comisiones de terceros países.
- Gestión de divisas en tiempo real: con cotizaciones transparentes y sin spreads ocultos, y la posibilidad de bloquear tipos de cambio con órdenes limitadas o de cobertura.
- Pagos internacionales rápidos: transferencias a más de 190 países en menos de 24 horas, con seguimiento en tiempo real y notificaciones automáticas.
Ebury nació para resolver una necesidad real de las pymes españolas
En 2009, en plena crisis financiera, los cofundadores españoles Juan Lobato y Salvador García identificaron una brecha crítica: los bancos tradicionales ofrecían soluciones de gestión cambiaria solo a grandes empresas, mientras que las pymes pagaban comisiones altas y soportaban riesgos innecesarios. Ebury fue su respuesta tecnológica y ética a esa desigualdad.
Hoy, su modelo está alineado con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España, que impulsa la internacionalización como palanca de crecimiento. Además, cumple con la normativa europea PSD2 y el Reglamento sobre transferencias de fondos (R. (UE) 2023/2723), garantizando seguridad y trazabilidad en cada operación.
El impacto práctico para el empresario español
Imagínese una fábrica de cerámica de Castellón que vende a Italia, Alemania y Canadá. Con Ebury, recibe pagos en euros, dólares y libras en cuentas locales, evita comisiones de conversión bancaria y fija el tipo de cambio para sus próximos pedidos a Estados Unidos. Todo desde un dashboard sencillo, sin necesidad de contratar un departamento financiero externo.
Esto no solo reduce costes: reduce el riesgo financiero, acelera el flujo de caja y libera tiempo para enfocarse en lo que realmente importa: vender, innovar y crecer.
Lo esencial en 3 puntos
- Ebury es una fintech regulada que ofrece cuentas multi-divisa, pagos internacionales y coberturas cambiarias bajo una única plataforma digital.
- Está diseñada para pymes españolas que quieren exportar sin depender de bancos tradicionales ni asumir riesgos innecesarios por fluctuaciones de moneda.
- Su modelo responde a necesidades reales del tejido productivo y se alinea con las políticas públicas de apoyo a la internacionalización y la transformación digital.
