La factura de la luz y el gas sube desde el 1 de junio de 2026. Se acaba la reducción del IVA del 10% al 21% para electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña. También desaparece la rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que volvió del 0,5% al 5,11%. Solo las medidas sobre carburantes y el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica siguen vigentes hasta el 30 de junio.
¿Por qué se restablece el IVA y los impuestos energéticos?
El Gobierno activó las medidas fiscales en marzo de 2026 como respuesta a la escalada de precios por la guerra en Oriente Medio. La cláusula de desactivación automática se disparó porque los precios de la electricidad y el gas natural cayeron de forma sostenida en abril. Esa caída cumplió el umbral técnico exigido por el real decreto-ley para retirar las ayudas.
¿Qué medidas siguen vigentes hasta el 30 de junio?
Las medidas sobre carburantes permanecen intactas. Siguen aplicándose el IVA al 10% en gasolinas, gasóleos y biocarburantes. También continúa la devolución parcial del gasóleo profesional y los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos. Además, el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica mantiene su reducción hasta fin de mes.
¿Qué ayudas sociales se mantienen tras el 1 de junio?
Las medidas sectoriales no se tocan. El bono social eléctrico sigue con descuentos del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para vulnerables severos. También siguen operativas las ayudas directas a agricultores y transportistas, diseñadas para amortiguar el impacto de los costes energéticos en cadenas productivas clave.
¿Qué implica el fin de las reducciones fiscales para los hogares y empresas?
Impacto económico inmediato
La subida del IVA y la recuperación del Impuesto Especial sobre la Electricidad elevan entre un 8% y un 12% la parte impositiva de la factura energética. En una familia tipo con consumo medio, eso representa entre 15 y 25 euros mensuales adicionales. Para pymes intensivas en energía, el incremento puede superar los 200 euros al mes.
Marco legal y vigilancia continua
El real decreto-ley 3/2026 establece mecanismos de revisión trimestral. El Gobierno se compromete a reunirse con agentes sociales, consumidores organizados y sectores estratégicos para evaluar si se extienden, modifican o sustituyen las medidas. No hay prórroga automática: cada decisión requiere nueva aprobación parlamentaria.
Contexto internacional y volatilidad de precios
Aunque los precios bajaron en abril, los mercados mayoristas de gas y electricidad siguen expuestos a tensiones geopolíticas. La Unión Europea mantiene su alerta sobre posibles nuevas interrupciones en el suministro de gas natural. Eso condiciona la capacidad del Gobierno para mantener políticas fiscales expansivas sin afectar al déficit público.
Datos Clave
- El IVA para electricidad y gas vuelve del 10% al 21% desde el 1 de junio.
- El Impuesto Especial sobre la Electricidad se restablece del 0,5% al 5,11%.
- Las medidas sobre carburantes y el IVPEE siguen vigentes hasta el 30 de junio.
- El bono social eléctrico mantiene sus descuentos reforzados sin cambios.
- El Gobierno evaluará nuevas medidas antes del 30 de junio, con base en datos de precios y consultas sectoriales.
El fin de las reducciones fiscales no es un cierre definitivo. Es una recalibración técnica basada en indicadores objetivos. La política energética española sigue anclada en el equilibrio entre estabilidad fiscal, protección social y respuesta ágil a shocks externos. La transición hacia un sistema más resiliente depende ahora de la velocidad de la inversión en almacenamiento energético, autoconsumo y interconexiones europeas.
