La Agencia Tributaria prevé ingresar 11.357 millones de euros netos en la campaña de la Renta 2025-2026. Esa cifra representa un aumento del 60% frente a los 7.089 millones del ejercicio anterior. El crecimiento no se debe a una subida de impuestos, sino a una mayor detección de ingresos no declarados y al repunte de ganancias patrimoniales por ventas de inmuebles y acciones. Las devoluciones caen un 3,2%, mientras que las declaraciones presentadas suben un 2,1%: 25,1 millones en total.
¿Por qué la recaudación neta sube un 60% en la Renta 2025?
El salto del 60% en ingresos netos responde a dos factores clave: mayor recaudación y menores devoluciones. Hacienda espera recaudar 24.628 millones, un 18,4% más que en 2025. Al mismo tiempo, devolverá 13.271 millones, un 3,2% menos. Esa combinación explica el fuerte incremento neto.
La directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, vincula el aumento a la mejora en la detección de ingresos ocultos. El fisco ya cruzó datos de plataformas digitales, registros notariales y mercados bursátiles. También se intensificó el control sobre ventas por Internet, criptomonedas, rentas en el extranjero y alquileres no declarados.
¿Qué actividades están bajo la lupa fiscal en 2025?
Hacienda enviará cerca de 4 millones de avisos personalizados. Estos alertan sobre operaciones detectadas en:
- Plataformas de venta online (Wallapop, Vinted, Amazon, etc.).
- Exchanges de criptomonedas (Binance, Kraken, Bitstamp).
- Declaraciones de rentas en el extranjero (modelo 720 y convenios de intercambio de información).
- Contratos de alquiler registrados en catastro o notarías, pero no declarados.
Estos avisos no son sanciones. Son requerimientos para que el contribuyente justifique o regularice su situación. Su envío forma parte de la estrategia de prevención fiscal proactiva, no punitiva.
¿Cómo afecta esto a los contribuyentes con ingresos digitales o internacionales?
Quienes venden bienes usados, operan con criptoactivos, reciben ingresos del extranjero o alquilan viviendas deben declararlos. No hacerlo implica riesgo de regularización obligatoria, recargos e intereses. Desde 2024, la Agencia Tributaria aplica el modelo 720 ampliado, que incluye activos digitales y cuentas en plataformas extranjeras.
Además, el Convenio Multilateral de Intercambio Automático de Información (CRS) permite a España recibir datos de más de 100 jurisdicciones. Esto ha permitido detectar cuentas bancarias, fondos de inversión y wallets no declaradas.
¿Qué pasa con las devoluciones en 2025?
Las devoluciones se mantienen en 13.271 millones, pero caen un 3,2% respecto a 2024. Se abonarán en las primeras 48 horas tras la presentación. Más de 7 millones de declaraciones saldrán a devolver. El 95% de las reclamaciones de jubilados mutualistas ya está resuelto. El resto requiere revisión manual por falta de documentación o inconsistencias.
¿Qué marco legal sustenta el aumento de control fiscal?
El impulso recaudatorio se sustenta en tres pilares legales: la Ley General Tributaria (LGT), la Ley de Presupuestos Generales del Estado 2025 y el Real Decreto-ley 10/2023 sobre transparencia fiscal. Este último amplió el alcance del modelo 720 y obligó a las plataformas digitales a reportar operaciones superiores a 2.000 euros.
Desde 2024, las plataformas de alquiler (como Airbnb) y de segunda mano deben remitir datos trimestrales a Hacienda. También lo hacen los exchanges de criptomonedas bajo la normativa AMLD6 (Directiva Antilavado de la UE).
Datos Clave
- La recaudación neta prevista es de 11.357 millones de euros, un 60% más que en 2024.
- Se esperan 25,1 millones de declaraciones, un 2,1% más que el año anterior.
- Hacienda enviará 4 millones de avisos por operaciones no declaradas.
- Las devoluciones iniciales se abonan en menos de 48 horas.
- El 95% de las reclamaciones de jubilados mutualistas ya está resuelto.
El impacto económico es claro: el aumento de recaudación refuerza las cuentas públicas, pero también presiona a los contribuyentes con ingresos informales o transfronterizos. El fisco ya no depende solo de la autodeclaración. Usa big data, inteligencia artificial y acuerdos internacionales para cruzar información en tiempo real. La era de la fiscalidad pasiva ha terminado. Ahora, la transparencia fiscal es obligatoria, no opcional.
