Las intensas lluvias que azotaron la provincia de Málaga durante la noche del 27 al 28 de diciembre de 2025 han dejado un rastro de caos y destrucción, especialmente en la localidad de Cártama y en la cuenca del río Guadalhorce. Con más de 300 incidencias atendidas por los servicios de emergencia, la situación ha sido crítica, llevando a la activación de alertas rojas y a la movilización de recursos para hacer frente a la emergencia.
**La Noche de las Trombas: Cártama en Alerta**
La noche del 27 de diciembre fue particularmente difícil para los residentes de Cártama, donde el río Guadalhorce alcanzó niveles históricos, superando los 5,7 metros de profundidad. Este aumento en el caudal provocó inundaciones en diversas barriadas, especialmente en Doña Ana, donde las viviendas y locales comerciales sufrieron anegaciones severas. Los vecinos, preocupados por la crecida del río, pasaron la noche en vela, preparándose para lo peor.
Los servicios de emergencia, incluyendo bomberos y equipos de rescate, tuvieron que intervenir en múltiples ocasiones. Se reportaron rescates de personas atrapadas en sus hogares debido a las inundaciones, así como desalojos de familias en riesgo. En total, se registraron 304 incidencias en toda la provincia, con Cártama siendo uno de los municipios más afectados. La Junta de Andalucía envió un mensaje de alerta a los 27 municipios en riesgo, instando a la población a tomar precauciones y a mantenerse informada sobre la evolución de la situación.
**Recuperación y Respuesta de Emergencia**
A medida que la mañana del 28 de diciembre avanzaba, la Agencia de Emergencias de Andalucía comenzó a desplegar recursos adicionales en Cártama. Técnicos de operaciones, autobombas y grupos de especialistas fueron enviados para ayudar en las labores de recuperación y restauración. A pesar de que el nivel del Guadalhorce comenzó a descender, la situación seguía siendo delicada, y se mantenía la vigilancia sobre el comportamiento del río.
Las precipitaciones, que comenzaron a caer en la tarde del 27 de diciembre, dejaron cifras alarmantes en cuanto a acumulación de agua. En algunas zonas, como Casarabonela, se registraron hasta 101 litros por metro cuadrado, lo que contribuyó a la saturación del suelo y al desbordamiento de cauces. La situación se complicó aún más con la interrupción de servicios de transporte, ya que varios trenes de Cercanías quedaron parados debido a las inundaciones en las vías.
El impacto del temporal no solo se sintió en Cártama, sino que afectó a toda la provincia de Málaga. La Axarquía, aunque salió del aviso naranja, también experimentó problemas significativos debido a las lluvias. La coordinación entre los diferentes cuerpos de emergencia y las autoridades locales fue crucial para mitigar los efectos del temporal y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
**El Futuro Inmediato: Perspectivas Meteorológicas**
A pesar de que la alerta roja fue levantada y el nivel del Guadalhorce comenzó a estabilizarse, las previsiones meteorológicas indican que las lluvias continuarán en los próximos días. Aunque no se esperan alertas de gran magnitud, la población debe estar atenta a las recomendaciones de las autoridades y prepararse para posibles nuevas inclemencias. Los embalses de la región, que habían estado en niveles críticos, han visto un aumento en su capacidad gracias a las precipitaciones, lo que podría ser un alivio para la gestión del agua en la provincia.
La situación en Cártama y el Guadalhorce es un recordatorio de la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos meteorológicos extremos. La respuesta rápida y coordinada de los servicios de emergencia ha sido fundamental para enfrentar esta crisis, pero también resalta la necesidad de una planificación y preparación adecuadas para futuros eventos similares. La comunidad se encuentra ahora en un proceso de recuperación, con la esperanza de que las lecciones aprendidas de esta experiencia fortalezcan la resiliencia ante futuros desafíos climáticos.
