La bronquiolitis es una de las infecciones respiratorias más comunes en lactantes, especialmente en aquellos menores de dos años. Este virus, conocido como Virus Respiratorio Sincitial (VRS), puede provocar complicaciones graves, llevando a muchos bebés a ser hospitalizados. Sin embargo, la introducción de un nuevo tratamiento, el anticuerpo monoclonal nirsevimab, ha cambiado drásticamente el panorama de esta enfermedad en Andalucía, logrando una notable reducción en las hospitalizaciones de menores.
### Efectividad del Nirsevimab en la Prevención de Hospitalizaciones
Desde su incorporación al calendario vacunal en la campaña 2023-2024, el nirsevimab ha demostrado ser un recurso valioso en la lucha contra la bronquiolitis. Este medicamento no actúa como una vacuna tradicional, sino que proporciona una protección pasiva al bebé, administrándose una sola vez por temporada. Los resultados han sido sorprendentes: en la campaña 2022-2023, se registraron 239 ingresos hospitalarios de menores en Málaga, mientras que en la temporada 2024-2025, esta cifra se redujo a solo 23, lo que representa una disminución superior al 90%. Este cambio ha sido confirmado por profesionales de la salud, quienes han observado un descenso en la gravedad de los casos ingresados.
La doctora Esmeralda Núñez, jefa de servicio de Pediatría en el Hospital Materno-Infantil de Málaga, ha señalado que el perfil de los pacientes ha cambiado. Antes de la introducción del nirsevimab, la mayoría de los bebés que ingresaban tenían menos de tres meses y presentaban bronquiolitis moderadas a graves, con una alta tasa de ingreso en la UCI. Ahora, los pacientes son principalmente niños de entre uno y dos años, con cuadros más leves y estancias hospitalarias más cortas. Este cambio no solo alivia la carga sobre los hospitales, sino que también proporciona tranquilidad a los padres.
### Campañas de Vacunación y Cobertura
La Junta de Andalucía ha llevado a cabo varias campañas de vacunación para asegurar que los menores estén protegidos. En la campaña 2024-2025, se inmunizaron a 10.257 menores de seis meses en la Costa del Sol, alcanzando una cobertura del 97%. Este esfuerzo se ha traducido en una reducción significativa de las hospitalizaciones, con un descenso de 2.000 ingresos en toda la comunidad en comparación con la campaña anterior. La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, ha destacado que esta medida ha permitido reducir en un 90% las hospitalizaciones de menores de seis meses afectados por bronquiolitis.
El nirsevimab se administra mediante un pinchazo intramuscular en el muslo, lo que facilita su aplicación y asegura que los bebés estén protegidos durante los meses de otoño e invierno, cuando el VRS tiende a causar epidemias. Además, se está inmunizando a todos los lactantes que nacen desde el 22 de septiembre hasta el 31 de marzo de 2026, lo que garantiza que cada nuevo bebé tenga acceso a esta protección vital.
La efectividad del nirsevimab ha sido respaldada por datos preliminares que sugieren que la tendencia de reducción de hospitalizaciones continuará en la temporada 2025-2026. Aunque los datos finales no estarán disponibles hasta finales de marzo, los profesionales de la salud son optimistas sobre el impacto continuo de esta intervención en la salud infantil.
La bronquiolitis, aunque común, puede ser peligrosa, especialmente para los bebés más vulnerables. La transmisión del VRS ocurre a través del contacto directo y las gotitas respiratorias, lo que hace que la prevención sea crucial. La implementación de campañas de vacunación y el uso de nirsevimab son pasos significativos hacia la protección de los más pequeños y la reducción de la carga sobre los sistemas de salud.
En resumen, la introducción del nirsevimab en el calendario vacunal ha demostrado ser un avance crucial en la lucha contra la bronquiolitis en Andalucía. Con una reducción drástica en las hospitalizaciones y un cambio positivo en el perfil de los pacientes, este tratamiento representa una esperanza renovada para los padres y los profesionales de la salud. La continua vigilancia y evaluación de su efectividad serán esenciales para asegurar que los beneficios se mantengan en el futuro.
