Una fuga de ácido sulfúrico en una residencia de estudiantes de Churriana (Málaga) dejó cuatro personas con signos de asfixia e intoxicación respiratoria. El incidente ocurrió durante el traslado manual de un bidón contaminado. Los servicios de emergencia activaron un dispositivo integral en menos de 12 minutos.
¿Qué provocó la fuga de ácido sulfúrico en la residencia?
El origen del incidente fue humano: un estudiante manipulaba un contenedor sin equipo de protección adecuado. El ácido cayó sobre el suelo de un pasillo común, liberando vapores tóxicos de dióxido de azufre. No hubo explosión ni incendio, pero la corrosividad y la volatilidad de la sustancia generaron una nube inhalable.
Falta de formación en manipulación de sustancias peligrosas
El afectado no contaba con EPI (equipo de protección individual) ni con instrucción previa sobre fichas de datos de seguridad (FDS). Este vacío es recurrente en entornos no industriales donde se almacenan productos químicos para limpieza o mantenimiento.
¿Cuáles son los riesgos reales del ácido sulfúrico en espacios cerrados?
El ácido sulfúrico concentrado reacciona con la humedad del aire y de las mucosas, generando calor y gases irritantes. En interiores, la concentración de vapores puede superar los límites de exposición permitidos (TLV-TWA: 1 mg/m³) en menos de 90 segundos.
Daños agudos en vías respiratorias
Los cuatro afectados presentaron tos seca, disnea y opresión torácica. Uno requirió oxigenoterapia. Ninguno sufrió quemaduras cutáneas graves, lo que sugiere exposición predominantemente inhalatoria.
¿Qué protocolos se activaron tras la fuga?
La Policía Local de Málaga ejecutó un desalojo inmediato bajo el protocolo Nivel 2 de emergencia química. Los Bomberos del Cuerpo Real de Málaga neutralizaron el derrame con carbonato sódico y sellaron el área con barreras absorbentes. Los sanitarios aplicaron triage según la escala START.
Coordinación interadministrativa obligatoria
El operativo cumplió lo establecido en el Real Decreto 374/2023, que exige coordinación entre autoridades locales, servicios de emergencia y el Plan de Protección Civil de Andalucía ante incidentes con sustancias peligrosas.
¿Qué impacto económico y legal tiene este tipo de incidente?
Las residencias universitarias deben cumplir la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, aplicable también a estudiantes en prácticas o tareas de mantenimiento. La falta de señalización de zonas de almacenamiento y ausencia de formación específica puede derivar en sanciones de hasta 40.000 €.
Costes ocultos del incidente
Además de los gastos de limpieza especializada (estimados en 12.000 €), la residencia enfrenta posibles reclamaciones por daños psicológicos y pérdida de reputación. El sector universitario andaluz ha registrado un 18 % más de incidentes químicos desde 2024, según la Consejería de Salud y Familias.
Datos Clave
- El ácido sulfúrico es una sustancia corrosiva, tóxica por inhalación y clasificada como peligrosa para el medio ambiente (Clase 8, ONU 1830).
- La exposición aguda puede causar edema pulmonar en menos de 4 horas sin tratamiento.
- En espacios cerrados, los vapores de ácido sulfúrico alcanzan concentraciones peligrosas 5 veces más rápido que en exteriores.
- El Plan de Autoprotección de la residencia no contemplaba simulacros con sustancias químicas, incumpliendo el Artículo 20 del RD 393/2021.
- Los cuatro afectados fueron dados de alta en 48 horas, pero se inició una investigación por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
El caso refleja una brecha crítica: la normalización del manejo de productos peligrosos en entornos no industriales sin controles técnicos ni formativos. La prevención primaria, no la respuesta, es la única estrategia efectiva ante sustancias como el ácido sulfúrico. Las residencias estudiantiles deben integrar evaluaciones de riesgo químico en sus planes de seguridad, no como requisito burocrático, sino como estándar de protección real.
