Málaga necesita urgentemente familias acogedoras para 54 menores que hoy permanecen en centros de protección. La cifra de menores tutelados ha subido un 43 % desde la pandemia. La Junta de Andalucía advierte que el sistema está al límite. La acogida familiar sigue siendo la opción preferente para la recuperación emocional y el desarrollo sano del menor. Sin embargo, la brecha entre demanda y oferta sigue ampliándose.
¿Por qué el programa de familias de acogida en Málaga está desbordado?
El aumento de menores en desamparo no es casual. La crisis sanitaria actuó como catalizador de vulnerabilidades preexistentes. Se dispararon los casos de salud mental en adolescentes, absentismo escolar y adicciones conductuales. Muchos progenitores, a su vez, enfrentan trastornos no diagnosticados o sin tratamiento. Esto agrava el riesgo de descuido infantil y maltrato psicológico.
La Junta registra 932 menores tutelados en la provincia. Eso es 282 más que en 2019. De ellos, 286 están aún en centros. Esa cifra contrasta con la meta del Plan Estratégico Andaluz: cero menores de 13 años en residencias para 2030.
¿Qué impide que más familias se inscriban en el programa?
El proceso de acreditación como familia acogedora exige evaluación psicosocial, formación obligatoria y seguimiento continuo. Muchos potenciales candidatos desisten por la percepción de burocracia o por dudas sobre su capacidad para afrontar traumas infantiles. También influye la falta de información clara sobre los apoyos económicos y técnicos reales: la ayuda mensual varía según la edad y necesidades del menor, pero no cubre todos los gastos derivados de la acogida.
Requisitos mínimos para ser familia acogedora
- Tener más de 25 años y menos de 65.
- Disponer de vivienda estable y adecuada.
- No tener antecedentes penales relacionados con menores.
- Superar la evaluación de idoneidad realizada por equipos técnicos de la Junta.
¿Cuál es el impacto económico del déficit de familias acogedoras?
Mantener a un menor en un centro de protección cuesta alrededor de 1.800 € mensuales. En cambio, la acogida familiar supone una inversión promedio de 650 € al mes, además de servicios sociales especializados. El déficit actual de 54 menores en centros representa un sobrecosto anual estimado de 1.166.400 € para la administración. Ese dinero podría redirigirse a prevención, formación de familias o apoyo psicológico temprano.
¿Qué marco legal regula la acogida familiar en Andalucía?
La Ley 1/1999 de Protección Jurídica del Menor, reformada por la Ley 11/2022 de Infancia y Adolescencia, establece la acogida como medida preferente. El Decreto 125/2021 de la Junta de Andalucía regula los requisitos, derechos y deberes de las familias acogedoras. Además, el Plan Andaluz de Infancia 2023–2030 fija objetivos claros: reducir un 30 % la estancia en centros antes de 2027 y alcanzar el 100 % de acogida para menores de 6 años.
Datos Clave
- Hay 54 menores esperando familia acogedora en Málaga.
- El número de tutelados subió de 650 a 932 desde antes de la pandemia.
- El 61 % de los menores tutelados ya están en entornos familiares (acogida o guarda con fines de adopción).
- La estancia en centros cuesta 2,7 veces más que la acogida familiar.
- El Plan Andaluz de Infancia exige cero menores de 13 años en centros para 2030.
El desafío no es solo cuantitativo. Es ético y técnico. Cada menor que permanece en un centro pierde meses clave para reconstruir vínculos de apego seguro, desarrollar resiliencia y recuperar la normalidad escolar y social. Las asociaciones especializadas —como Acoge Andalucía y la Federación Andaluza de Asociaciones de Acogida— insisten: no se trata de encontrar cualquier familia, sino familias preparadas, acompañadas y sostenidas. La inversión en acogida no es un gasto. Es la mejor prevención del daño infantil a largo plazo.
