Nissan ha activado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 211 trabajadores en Cataluña. El 90 % de la plantilla de su planta de recambios en El Prat de Llobregat —110 de 122 empleados— está incluido en el recorte. La medida forma parte de una reestructuración global que elimina 20.000 puestos en todo el mundo y 900 en Europa. En España, uno de cada cuatro empleos de Nissan desaparecerá.
¿Qué implica el ERE de Nissan para la industria automovilística en España?
El ERE marca el fin práctico de la presencia industrial de Nissan en Cataluña. La firma cerró sus tres fábricas en la región entre 2022 y 2023: Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca. Esos cierres supusieron 2.500 despidos. Ahora, con solo 569 trabajadores restantes en la comunidad, el nuevo ERE reduce la plantilla en un 39 %.
La planta de El Prat era el último centro productivo activo de Nissan en Cataluña. Su desmantelamiento simboliza el retroceso de la cadena de suministro local. No se prevé relocalización ni inversión compensatoria en el territorio.
¿Cómo se distribuyen los 211 despidos entre los centros de Nissan en Cataluña?
Centro de recambios de El Prat de Llobregat
- 110 trabajadores afectados de 122.
- Cierre total del centro de producción de piezas.
- No hay planes de reasignación interna.
Centro técnico de la Zona Franca
- 86 salidas de 383 empleados.
- Afecta a ingeniería, desarrollo de producto y soporte técnico.
- Se mantiene una mínima operativa para servicios residuales.
Centro de áreas funcionales
- 15 despidos de 64 personas.
- Incluye Recursos Humanos, Prevención de Riesgos Laborales y administración.
- El impacto es del 23 % en este área.
¿Cuál es el marco legal y económico del ERE de Nissan?
El procedimiento se enmarca en el Estatuto de los Trabajadores, artículo 51, y se tramita bajo mediación de la Conselleria de Treball de la Generalitat. Nissan y los sindicatos mantienen negociaciones obligatorias durante un plazo mínimo de 15 días. La empresa debe justificar la causa económica: caída sostenida de la demanda, reestructuración productiva y pérdida de competitividad en el mercado europeo.
Desde el punto de vista económico, el cierre de El Prat afecta directamente al sector del aftermarket en España. La planta suministraba piezas a talleres oficiales y redes independientes. Su desaparición acelera la dependencia de importaciones desde centros de Europa del Este y Asia.
¿Qué impacto tiene este ERE en el tejido industrial catalán?
El retroceso de Nissan agrava la desindustrialización del área metropolitana de Barcelona. La región ha perdido más de 3.000 empleos directos en automoción desde 2022. No hay planes públicos de reconversión industrial vinculados al ERE. El Gobierno catalán carece de competencias para imponer contrapartidas, aunque puede exigir planes de recolocación y formación.
El acuerdo marco europeo de Nissan con los sindicatos continentales no incluye cláusulas vinculantes de inversión compensatoria en España. Tampoco hay compromisos de reinversión en movilidad eléctrica o baterías en el territorio.
Datos Clave
- Nissan reduce su plantilla en Cataluña de 5.000 a menos de 360 trabajadores en cinco años.
- El ERE afecta al 39 % de los 569 empleados actuales en la región.
- La planta de El Prat era el último centro productivo activo de Nissan en Cataluña.
- El plan global de recortes elimina 20.000 puestos en todo el mundo y 900 en Europa.
- No hay anuncios de inversión nueva ni relocalización de actividades en España.
El ERE se inscribe en una tendencia estructural: la deslocalización de actividades de bajo margen en la cadena de valor automotriz. Las plantas de recambios y componentes son las primeras en desaparecer ante la presión de costes y la consolidación de proveedores globales. En España, esto se suma a la falta de una estrategia nacional de soberanía industrial en el sector del vehículo eléctrico. Sin incentivos claros para la fabricación local de baterías o software de gestión, las multinacionales priorizan centros con mayores subvenciones y escalas productivas.
