La violencia de género es un tema que ha cobrado una relevancia crucial en la sociedad actual, especialmente en el contexto político. En Málaga, un reciente debate en el programa ‘La Alameda’ ha puesto de manifiesto las diferencias significativas entre los partidos políticos en relación a este asunto. Este evento, que se llevó a cabo en la víspera del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, reunió a concejalas de diferentes formaciones políticas, quienes expusieron sus posturas sobre cómo abordar esta problemática.
El debate fue moderado por Manolo Castillo, director de un medio local, y contó con la participación de Elisa Pérez de Siles (PP), Rosa del Mar Rodríguez (PSOE), Toni Morillas (IU) y Yolanda Gómez (Vox). Desde el inicio, las participantes coincidieron en que la violencia contra la mujer es un grave problema social, pero rápidamente se evidenciaron las diferencias en sus enfoques y propuestas.
### La Realidad de la Violencia de Género
Durante el debate, las cifras sobre la violencia de género fueron un punto focal. Elisa Pérez de Siles, del Partido Popular, presentó estadísticas alarmantes que reflejan la magnitud del problema. Desde 2003, 1.333 mujeres han sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas, y en lo que va de 2025, ya se han registrado 38 víctimas. Esta realidad, según Pérez de Siles, debería impulsar a todos los partidos a buscar un consenso y trabajar juntos en políticas efectivas para combatir esta lacra.
Por su parte, Rosa del Mar Rodríguez, del PSOE, enfatizó que el contexto actual no es favorable para las mujeres. Expresó su preocupación por el aumento del discurso negacionista, que ha comenzado a calar entre los jóvenes, y subrayó la necesidad de una respuesta unificada y contundente ante la violencia de género. Toni Morillas, de Izquierda Unida, se alineó con esta visión, advirtiendo que el negacionismo es un fenómeno peligroso que puede tener consecuencias fatales.
Sin embargo, la postura de Yolanda Gómez, de Vox, marcó un contraste notable. Gómez cuestionó las políticas actuales, argumentando que las leyes de género no han logrado los resultados esperados y sugiriendo que estas están más alineadas con una ideología de izquierda que con una verdadera solución al problema. Su propuesta se centra en endurecer las penas para los hombres que cometen actos de violencia contra las mujeres, lo que generó un intenso debate sobre la efectividad de tales medidas.
### Propuestas y Desacuerdos
A medida que el debate avanzaba, las diferencias entre las concejalas se hicieron más evidentes. Pérez de Siles intentó distanciar al PP de las posturas extremas, afirmando que su partido defiende un feminismo que promueve la igualdad real entre hombres y mujeres. Esta declaración fue recibida con escepticismo por parte de sus contrapartes, quienes argumentaron que el enfoque del PP no aborda adecuadamente las raíces del problema.
Toni Morillas, en un intento por encontrar un terreno común, abogó por un aumento en los recursos públicos destinados a la lucha contra la violencia de género. Propuso que se realice un esfuerzo mayor para implementar políticas que no solo se centren en la denuncia, sino que también busquen soluciones a largo plazo. En este sentido, Morillas destacó la importancia de un feminismo que trascienda la mera lucha por la igualdad en el ámbito laboral y se enfoque en la erradicación de la violencia.
Yolanda Gómez, por su parte, defendió una visión más radical, sugiriendo que las mujeres no deben nada al feminismo, sino a la cultura del esfuerzo. Esta afirmación provocó reacciones entre las otras participantes, quienes consideraron que minimiza la lucha histórica por los derechos de las mujeres y la necesidad de un enfoque estructural para abordar la violencia de género.
El debate no solo reflejó las diferencias ideológicas entre los partidos, sino que también puso de manifiesto la dificultad de alcanzar un consenso en un tema tan delicado y complejo. Las concejalas, aunque coincidieron en la gravedad del problema, se encontraron en posiciones opuestas sobre cómo abordarlo, lo que sugiere que la lucha contra la violencia de género en Málaga, y en España en general, seguirá siendo un tema de intenso debate político.
El evento en ‘La Alameda’ sirvió como un microcosmos de las tensiones políticas actuales en torno a la violencia de género. A medida que se acerca el 25 de noviembre, es evidente que la sociedad y sus representantes deben enfrentar no solo la violencia en sí, sino también las narrativas y discursos que la rodean. La falta de un consenso claro entre los partidos políticos podría obstaculizar la implementación de políticas efectivas y necesarias para proteger a las mujeres y erradicar la violencia de género en todas sus formas.
