La Costa del Sol, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de España, enfrenta serios problemas de movilidad que están afectando tanto a residentes como a visitantes. La congestión en las carreteras y la falta de infraestructuras adecuadas han llevado a los empresarios del sector hotelero a alzar la voz, exigiendo soluciones urgentes que permitan mejorar la calidad de vida en la región y, al mismo tiempo, potenciar su atractivo turístico.
La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha manifestado su preocupación por la situación actual de la red viaria, que se ha convertido en un verdadero cuello de botella. Con un flujo constante de turistas que alcanzó casi 14,4 millones en 2024, la presión sobre las infraestructuras existentes es insostenible. El presidente de Aehcos, José Luque, ha enfatizado que la falta de acción por parte de las administraciones no solo afecta la comodidad de los ciudadanos, sino que también tiene repercusiones económicas significativas para el tejido empresarial de la provincia.
### Infraestructuras Pendientes y Proyectos Clave
Entre las principales demandas del sector se encuentran varios proyectos de infraestructura que han sido anunciados pero que aún no se han materializado. Uno de los más críticos es el acceso norte al aeropuerto de Málaga, cuya construcción fue adjudicada en 2018 con un plazo de ejecución de 36 meses. Sin embargo, este proyecto ha sido anulado y reformulado, lo que ha generado frustración entre los empresarios y ciudadanos que dependen de una movilidad eficiente.
El acceso norte es fundamental para conectar el aeropuerto con la A-7, facilitando el tránsito de pasajeros y mercancías. Además, se espera que este nuevo vial metropolitano distribuya el tráfico de manera más efectiva, aliviando la congestión en las carreteras circundantes. La ampliación de la MA-20 entre Málaga y Torremolinos también es una de las iniciativas que se consideran esenciales para mejorar la movilidad en la región. Este proyecto contempla la creación de un tercer carril a lo largo de aproximadamente nueve kilómetros, lo que podría significar una mejora significativa en los tiempos de desplazamiento.
Otro aspecto que preocupa a los hoteleros es la necesidad de mejorar el servicio de tren de Cercanías. Aehcos ha solicitado no solo un aumento en la frecuencia de los trenes, sino también la adaptación de estaciones y apeaderos para albergar trenes de mayor capacidad. Esto permitiría una mayor conectividad entre las distintas localidades de la Costa del Sol y facilitaría el acceso a los centros de trabajo, lo que es crucial para atraer y retener talento en la región.
### Reacciones de las Administraciones y Futuras Iniciativas
Ante la creciente presión del sector hotelero, las administraciones han comenzado a reaccionar. La consejera de Fomento, Rocío Díaz, ha instado a que se prioricen los compromisos ya adquiridos, como el tren litoral en Málaga y la conexión ferroviaria entre Santa Justa y San Pablo. Sin embargo, muchos consideran que los anuncios de nuevos proyectos no son suficientes si no se acompasan con acciones concretas y plazos claros.
La situación actual es preocupante, ya que España se encuentra en un punto crítico en cuanto a la ejecución de infraestructuras financiadas por fondos europeos. Con solo un 63% de ejecución, el país se sitúa por detrás de Italia y muy lejos de Portugal, que ha alcanzado el 100%. Esta ineficiencia en la gestión de los recursos puede tener consecuencias a largo plazo para la competitividad de la Costa del Sol como destino turístico.
Los hoteleros han hecho un llamado a las administraciones para que asuman un compromiso real en la ejecución de proyectos de movilidad. La necesidad de un tercer carril en la A-7, que facilitaría el acceso a Málaga desde localidades como Vélez-Málaga y Rincón de la Victoria, es una de las propuestas que ha ganado apoyo entre los alcaldes de la región. Esta iniciativa no solo beneficiaría a los residentes, sino que también mejoraría la experiencia de los turistas que visitan la Costa del Sol.
A medida que la temporada turística se acerca, la presión sobre las infraestructuras existentes aumentará. La falta de soluciones efectivas podría resultar en un deterioro de la calidad del servicio ofrecido a los visitantes, lo que podría tener un impacto negativo en la economía local. Por lo tanto, es imperativo que las administraciones actúen con rapidez y determinación para abordar estos problemas de movilidad.
La Costa del Sol tiene el potencial de ser un modelo de desarrollo turístico sostenible, pero para lograrlo, es fundamental que se implementen las infraestructuras necesarias que faciliten el movimiento de personas y bienes. La colaboración entre el sector privado y las administraciones públicas será clave para transformar las demandas en realidades y asegurar que la Costa del Sol siga siendo un destino atractivo tanto para turistas como para inversores.
