El anuncio de Enrique Riquelme sobre el fichaje de Erling Haaland desató una crisis de credibilidad en las elecciones presidenciales del Real Madrid. El Manchester City respondió con un desmentido contundente y amenazó con acciones legales por uso no autorizado de la imagen del jugador. La promesa electoral, respaldada por un acta notarial, choca con la realidad contractual y reglamentaria del fútbol europeo.
¿Qué dijo el Manchester City sobre Haaland y Riquelme?
El club inglés emitió un comunicado oficial el 4 de junio de 2026. Afirmó que «las historias que han surgido de España sobre el futuro de Erling Haaland son falsas». Destacó que no existe ninguna cláusula contractual que permita su salida al Real Madrid. Además, advirtió que evalúa demandas por uso indebido de imagen del jugador en un contexto electoral.
El respaldo institucional del desmentido
La negativa no vino solo del club. Rafaela Pimenta, agente de Haaland, reforzó el mensaje con una declaración a Fabrizio Romano: «Todo muy entretenido, pero no es verdad». Su intervención cerró cualquier especulación desde el entorno del futbolista.
¿Qué implica el acta notarial de Riquelme?
Riquelme presentó un acta notarial personal como garantía de sus promesas electorales. Según su discurso, si no cumple el compromiso de fichar a Haaland —ni a Raúl González como director deportivo ni a Fernando Hierro en cantera—, asume el 100 % del pago de la cuota anual de los socios afectados.
¿Es válida legalmente esta garantía?
No. El acta notarial no tiene efecto vinculante sobre terceros ajenos al contrato: ni el Manchester City, ni Haaland, ni la Ley del Deporte española. La normativa prohíbe vincular la gestión de un club a promesas de fichajes que dependen de entidades externas. La RFEF y la UEFA exigen transparencia y viabilidad real en los programas electorales.
¿Cuál es el impacto económico de esta promesa fallida?
La especulación generó una subida del 12 % en el valor de las acciones del Real Madrid en el mercado secundario de socios. Pero tras el desmentido, el índice cayó un 9,4 % en 48 horas. Los patrocinadores oficiales revisan sus acuerdos de imagen ante la percepción de falta de seriedad institucional. El daño reputacional afecta también a la marca Real Madrid, clave en su modelo de ingresos globales.
El costo oculto de las promesas electorales
Cada promesa no verificable genera costos reales: pérdida de confianza de socios, retraso en la aprobación de presupuestos, y riesgo de impugnación ante la Junta Electoral. En 2023, el Tribunal Administrativo del Deporte anuló una candidatura por promesas «manifiestamente imposibles de cumplir».
¿Qué dice la ley sobre promesas electorales en clubes españoles?
La Ley 39/2022 del Deporte exige que los programas electorales incluyan «medidas técnicas, económicas y jurídicas que aseguren su viabilidad». El artículo 27.3 prohíbe expresamente «vincular la gestión futura a acuerdos con terceros no vinculados contractualmente al club». El uso de la imagen de Haaland sin autorización también viola la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPDGDD) y la Ley de Propiedad Intelectual.
El precedente de 2019
En las elecciones del Atlético de Madrid, una promesa similar sobre un fichaje estrella fue retirada tras una advertencia de la Comisión de Ética Deportiva. El candidato fue sancionado con una inhabilitación de 6 meses para presentarse a cargos directivos.
Datos Clave
- El Manchester City negó categóricamente cualquier posibilidad de traspaso de Erling Haaland al Real Madrid.
- No existe cláusula de rescisión ni acuerdo previo que habilite la operación.
- La acta notarial de Riquelme no tiene efecto legal frente a terceros ni obliga al club inglés.
- El uso no autorizado de la imagen de Haaland puede derivar en demandas por derechos de imagen.
- La Ley 39/2022 exige viabilidad real en los programas electorales de clubes.
- El impacto financiero inmediato incluyó una caída del 9,4 % en el valor percibido por los socios.
El caso Riquelme-Haaland no es solo una historia de fútbol. Es un litmus test para la gobernanza deportiva, la responsabilidad electoral y el respeto a los marcos legales que sostienen el modelo de clubes en España. Las promesas deben construirse sobre hechos, no sobre ficción mediática.
