El Torremolinos se juega la permanencia en Primera RFEF en la última jornada tras caer 1-3 ante el Murcia. Con el Antequera ya salvado y el Marbella descendido, el equipo malagueño es el único que aún no sabe su destino. Depende de sí mismo: una victoria en el derbi ante el Antequera le asegura la categoría. La presión es máxima, y el contexto económico y deportivo lo agrava.
¿Qué debe hacer el Torremolinos para evitar el descenso en Primera RFEF?
El Torremolinos necesita ganar su último partido frente al Antequera. No basta con un empate ni con resultados favorables de otros rivales. Su destino está en sus botas. El derbi malagueño se convierte así en una final a una sola jornada. El equipo llega con moral baja tras la derrota en El Pozuelo, pero con la ventaja de jugar en casa.
El Murcia, su rival directo, ya logró la salvación. Eso reduce la incertidumbre, pero no la exigencia: el Torremolinos debe superar su propia inestabilidad defensiva y su bajo rendimiento en partidos clave.
¿Cómo afecta el descenso a la economía del club y su estructura?
Un descenso a Segunda Federación supondría una caída estimada del 35-40 % en ingresos. Desaparecen ingresos por derechos de televisión, patrocinios locales se reducen y la afluencia al estadio cae un 50 % en promedio. El club ya opera con ajustes presupuestarios desde 2024. La pérdida de categoría pondría en riesgo contratos de jugadores, plantilla técnica y personal administrativo.
Además, el Reglamento de Competición de la RFEF impone límites salariales y exigencias de infraestructura para Primera RFEF. Un descenso obligaría a reestructurar el plan económico y deportivo en menos de 60 días.
¿Qué dice el marco legal y reglamentario sobre la permanencia?
La RFEF aplica el sistema de descenso directo: los dos últimos clasificados bajan a Segunda Federación. No hay promoción ni repesca para equipos en zona de descenso. El Torremolinos ocupa actualmente la 18.ª plaza, dentro de la zona roja. El desempate se resuelve por diferencia de goles, no por enfrentamientos directos.
El Código Disciplinario de la RFEF también regula posibles sanciones por alineación indebida o incumplimiento de obligaciones financieras, que podrían agravar su situación. Ningún club puede apelar resultados deportivos, solo reclamar errores administrativos comprobables.
¿Qué pasó con los demás equipos malagueños en la jornada?
El Antequera venció 1-0 al Sabadell, consolidando su salvación con cuatro triunfos en cinco partidos. El Marbella perdió 6-2 en Alcorcón y ya está descendido. El Estepona, en Segunda Federación, logró la permanencia al vencer 3-1 al Real Madrid C.
Datos Clave
- El Torremolinos necesita ganar su último partido para evitar el descenso.
- El derbi ante el Antequera se juega en El Pozuelo, escenario de su derrota ante el Murcia.
- Un descenso implica una caída del 35-40 % en ingresos anuales.
- La RFEF no contempla repesca: el descenso es directo y definitivo.
- El Antequera ya está salvado y no tiene incentivos competitivos para complicar el partido.
¿Qué impacto tiene esto en el fútbol andaluz y la cantera?
La posible pérdida de categoría del Torremolinos afecta al ecosistema formativo de la provincia. El club gestiona una de las academias más activas de Málaga, con más de 120 jugadores en categorías inferiores. La baja a Segunda Federación reduce su visibilidad ante ojeadores y limita sus posibilidades de captación de talento. Además, el Plan de Impulso al Fútbol Andaluz 2025-2027, financiado por la Junta de Andalucía, exige presencia en categorías nacionales para acceder a subvenciones específicas.
La permanencia no es solo deportiva: es estratégica, económica y formativa. El Torremolinos representa una de las pocas estructuras profesionales estables en la costa del Sol. Su descenso dejaría un vacío institucional difícil de cubrir en menos de dos temporadas.
