Ferland Mendy, defensa del Real Madrid, enfrenta juicio oral por un ataque de su perro kangal turco a un menor de 17 años y dos mascotas. El juez de Alcobendas lo declaró procesable por delito de lesiones y exigió una fianza de 7.410 euros. La Fiscalía pide multa e indemnización. El caso pone en el centro la responsabilidad legal de los dueños de animales peligrosos.
¿Qué implica el ataque de un perro kangal bajo la ley española?
La raza kangal turco no está incluida en la lista oficial de razas potencialmente peligrosas (RPP) del Real Decreto 287/2002. Sin embargo, la jurisprudencia aplica el criterio de peligrosidad real, no solo formal. El juez consideró que el tamaño, fuerza y conducta del animal generaron un riesgo objetivo.
El auto judicial subraya la omisión de custodia: Mendy no verificó el cierre seguro de la puerta tras la entrada de un vehículo. Esa negligencia activó la responsabilidad objetiva del propietario bajo el artículo 1905 del Código Civil, que establece que «el dueño de un animal o el que lo tenga a su cargo es responsable de los daños que causare».
¿Cuál es la diferencia entre responsabilidad civil y penal en estos casos?
La Fiscalía acusa a Mendy de delito de lesiones imprudentes, no dolosas. Esto implica que no hubo intención de dañar, pero sí una falta grave de previsión. La pena solicitada es una multa, no prisión. En cambio, la acusación particular pide cárcel: seis meses. Esa divergencia refleja la tensión entre el enfoque técnico del Ministerio Público y la exigencia de reparación integral de los afectados.
La vía civil, paralela al juicio penal, ya ha generado una reclamación de 5.700 euros por daños físicos y veterinarios. El coste de la cirugía del perro herido —y su posterior sacrificio— forma parte de la valoración económica del daño.
¿Qué obligaciones legales tienen los dueños de perros grandes en España?
Los propietarios de animales de gran tamaño deben cumplir con tres niveles de obligaciones:
- Custodia efectiva: cerraduras certificadas, vallas de altura mínima, supervisión constante.
- Seguro de responsabilidad civil: obligatorio para razas RPP, recomendado —y cada vez más exigido por tribunales— para perros de gran porte, incluso no catalogados.
- Formación en manejo: no es legalmente obligatoria, pero los jueces la valoran como prueba de diligencia. La ausencia de certificados de adiestramiento puede agravar la responsabilidad.
En este caso, el juez destacó la falta de control en una zona residencial: la urbanización donde ocurrió el ataque. Esa ubicación incrementó el riesgo y la previsibilidad del daño.
¿Cómo afecta este caso al sector de seguros y al mercado de mascotas?
El juicio de Mendy tiene impacto económico directo. Las pólizas de seguro de responsabilidad civil para mascotas han subido un 22 % en 2025, según datos de Unespa. Las compañías ahora exigen evaluaciones de comportamiento para perros mayores de 25 kg, incluso sin raza catalogada.
Además, el mercado de adopción se ha visto afectado: las protectoras reportan un 30 % menos de adopciones de razas grandes desde 2024. Muchos adoptantes temen la responsabilidad legal, no solo los costes veterinarios.
Datos Clave
- El kangal turco no está en la lista de razas potencialmente peligrosas, pero su tamaño (hasta 65 kg) activa la responsabilidad objetiva.
- El artículo 1905 del Código Civil es la base legal para reclamar daños causados por animales, sin necesidad de probar culpa.
- La fianza de 7.410 euros es una medida cautelar para garantizar la comparecencia y la futura indemnización.
- El caso se juzgará en el Juzgado de lo Penal de Madrid, no en Alcobendas, por competencia territorial y cuantía.
- La acusación particular pide 22.500 euros: 15.000 por daños morales y 7.500 por curación y secuelas.
El caso Mendy no es aislado. En 2025, los tribunales españoles resolvieron 1.427 demandas por ataques de perros. El 68 % de ellas involucraba animales no catalogados como RPP. La tendencia judicial apunta a una mayor exigencia de diligencia real, no formal. La ley no castiga la raza: castiga la falta de control.
