Juan Manuel Montilla, conocido artísticamente como El Langui, ha recorrido un camino inspirador que lo ha llevado desde el mundo del espectáculo hasta el deporte paralímpico. Este talentoso rapero y actor ha encontrado en la boccia no solo un nuevo propósito, sino también una forma de redescubrirse a sí mismo. En una reciente entrevista, El Langui compartió cómo el deporte ha cambiado su vida y le ha brindado una nueva oportunidad para brillar.
La boccia, un deporte paralímpico que combina estrategia y precisión, ha capturado su atención y ha despertado en él una pasión que creía perdida. Desde su infancia, El Langui soñaba con ser futbolista, pero las circunstancias lo llevaron por un camino diferente. A los 12 años, se dio cuenta de que no podía competir al mismo nivel que sus amigos en el fútbol, lo que lo llevó a alejarse del deporte y refugiarse en la música. Sin embargo, la llegada de la boccia a su vida ha marcado un antes y un después.
### La Influencia del Deporte en su Vida
El Langui recuerda cómo el fútbol le enseñó valiosas lecciones sobre la superación personal. Sus padres utilizaron el deporte como una herramienta para ayudarlo a desarrollar habilidades de independencia. «El deporte fue lo que me hizo superarme, lo que me hizo intentar buscar mis mañas para vestirme, para ponerme un calcetín, para levantarme del suelo si me caía», explica. Esta filosofía de vida, inculcada por sus padres, ha sido fundamental en su desarrollo personal.
A pesar de su éxito en la música y el cine, El Langui sentía que algo faltaba en su vida. Después de más de 30 años sin practicar deporte, la boccia llegó a su vida como una revelación. «Me ha cambiado la vida», afirma con convicción. En su primer año compitiendo, ya ha acumulado medallas nacionales e internacionales, incluyendo un bronce individual y un oro por equipos en su debut internacional. Este éxito ha renovado su entusiasmo por el deporte y le ha permitido reconectar con su pasión por la competición.
El Langui destaca la importancia de la visibilidad del deporte adaptado. Gracias a su fama, ha logrado atraer la atención hacia la boccia, un deporte que alberga a personas con diversas discapacidades. «Es importante la visibilidad porque la boccia alberga muchas discapacidades. Va a hacer que muchísimas personas con discapacidad que están sentadas en un sofá, que no hacen deporte, descubran que hay deporte para ellos», afirma. Su historia es un testimonio de cómo el deporte puede transformar vidas y ofrecer nuevas oportunidades a quienes enfrentan desafíos.
### La Boccia: Un Deporte Estratégico
La boccia, a menudo comparada con la petanca, es un deporte que requiere precisión, control y estrategia. El Langui describe la boccia como «el ajedrez de las bolas», donde cada movimiento cuenta y la planificación es clave para el éxito. En este deporte, los jugadores deben lanzar bolas hacia una bola blanca, tratando de acercarse lo más posible. La estrategia juega un papel crucial, y El Langui ha encontrado en ella un nuevo desafío que lo motiva a seguir mejorando.
Desde que comenzó a practicar boccia, El Langui ha trabajado arduamente para perfeccionar su técnica. Con la ayuda de un entrenador experimentado, ha aprendido a familiarizarse con las diferentes bolas y sus características. «He tenido mucha suerte porque tengo un técnico fabuloso que es el maestro Miyagi, por así decirlo, y es el que me ha iniciado y el que me está dando todos los patrones necesarios», explica. Este proceso de aprendizaje ha sido fundamental para su desarrollo como jugador y ha contribuido a su éxito en las competiciones.
El Langui también ha compartido su deseo de competir en los Juegos Paralímpicos de 2028. Aunque es consciente de la competencia y el esfuerzo que implica, su enfoque es disfrutar del proceso y dar lo mejor de sí en cada partido. «Representar a tu país en cualquier competición internacional es lo máximo», dice. Su humildad y dedicación son un ejemplo para todos aquellos que buscan superarse a sí mismos.
A medida que avanza en su carrera deportiva, El Langui continúa compaginando su pasión por la música y la actuación con su compromiso con la boccia. Su historia es un recordatorio de que nunca es tarde para encontrar nuevas pasiones y que el deporte puede ser una fuente de inspiración y transformación personal. La boccia ha devuelto a El Langui la ilusión y la motivación que había perdido, y su viaje es un testimonio de la capacidad del ser humano para adaptarse y superar adversidades.
