Julio Verne, conocido como el padre de la ciencia ficción moderna, ha dejado una huella indeleble en la literatura. Sin embargo, su vida estuvo marcada por luchas internas que lo convirtieron en un personaje complejo y, en muchos aspectos, incomprendido. En su reciente ensayo titulado «Dos tardes con Jules Verne», la escritora y periodista Laura Fernández se adentra en la vida del autor, revelando aspectos íntimos y vulnerables que han permanecido en la sombra. A través de su obra, Fernández no solo busca explorar la mente de Verne, sino también conectar su experiencia personal con la del escritor, ofreciendo una perspectiva única sobre su legado.
La autora, que ha sido admiradora de Verne desde su infancia, utiliza su ensayo como un medio para entender al hombre detrás de las historias. A lo largo de sus páginas, Fernández describe a Verne como un visionario que, a pesar de su éxito literario, enfrentó problemas de salud mental, incluyendo trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y bulimia. Estos trastornos no solo afectaron su vida personal, sino que también influyeron en su proceso creativo. La autora menciona episodios específicos que ilustran la relación de Verne con la comida y su ansiedad, como el incidente en el que se comió una pierna de cordero entera antes de que llegaran sus invitados, un acto que culminó en un episodio de vómitos.
### La vida de un genio incomprendido
La vida de Julio Verne estuvo marcada por una constante sensación de incomprensión. A pesar de ser un autor prolífico que imaginó avances tecnológicos que más tarde se materializaron, como el viaje a la luna o los submarinos, su obra fue a menudo relegada a la categoría de literatura infantil. Esta percepción errónea de su trabajo lo llevó a un autoexilio en Amiens, donde buscó refugio de las críticas y del encasillamiento que sufría en París. En este contexto, Fernández destaca cómo Verne, a pesar de su aislamiento, logró expandir los límites de la imaginación humana.
El ensayo también aborda la relación de Verne con su editor, Pierre-Jules Hetzel, quien jugó un papel crucial en su carrera. Hetzel alentó a Verne a seguir escribiendo y a soñar en grande, pero también lo presionó para que se ajustara a las expectativas del mercado literario de la época. Esta tensión entre la creatividad y las demandas comerciales es un tema recurrente en la vida de muchos escritores, y Verne no fue la excepción. A través de su análisis, Fernández sugiere que esta presión pudo haber contribuido a los problemas de salud mental que Verne enfrentó a lo largo de su vida.
Además, el ensayo revela momentos significativos en la vida de Verne, como su deseo de ser admitido en la Academia Francesa. Cada vez que un miembro fallecía, su editor le decía que este podría ser su año, alimentando su esperanza. Sin embargo, el telegrama que nunca llegó simboliza la lucha constante de Verne por el reconocimiento que sentía que merecía. A pesar de su éxito comercial, la falta de validación en los círculos literarios de su tiempo dejó una marca en su psique.
### La conexión emocional con la obra
Laura Fernández no solo se limita a analizar la vida de Verne desde una perspectiva biográfica; también establece una conexión emocional con su obra. En un ejercicio literario innovador, se dirige a Verne en primera persona, como si estuviera escribiendo una carta íntima. Esta técnica no solo humaniza al autor, sino que también permite a los lectores comprender la profundidad de su sufrimiento y su lucha por ser comprendido. Fernández expresa su empatía hacia Verne, afirmando: «Aquí estoy, Jules, no te preocupes. Yo te entiendo. A pesar del tiempo transcurrido, sé cómo te sentías, sé que se portaron mal contigo».
La autora también destaca cómo los libros de Verne no solo transportan a los lectores a lugares remotos, sino que también les permiten experimentar emociones y aventuras que de otro modo serían inalcanzables. Desde su primera lectura de «Viaje al centro de la Tierra», Fernández ha sentido una conexión especial con las historias de Verne, que han influido en su propia carrera como escritora. Esta relación entre autor y lector es fundamental para comprender el impacto duradero de la obra de Verne en la literatura y en la cultura popular.
El ensayo de Fernández no solo es un homenaje a la figura de Julio Verne, sino también una exploración de la complejidad del ser humano. A través de su análisis, se revela que detrás de la genialidad de Verne había un hombre que luchaba con sus demonios internos, un ser humano que, a pesar de sus logros, anhelaba ser comprendido y aceptado. La obra de Fernández invita a los lectores a reconsiderar la vida de Verne, no solo como un autor de ciencia ficción, sino como un individuo que, a través de su escritura, buscó trascender sus propias limitaciones y conectar con el mundo que lo rodeaba. Así, el legado de Julio Verne se enriquece con una nueva dimensión, una que resalta la importancia de la empatía y la comprensión en la apreciación de la literatura.
