La reciente edición del certamen de Miss Universo, celebrada el 20 de noviembre de 2025 en Bangkok, Tailandia, ha estado marcada por una serie de controversias y escándalos que han captado la atención del público y de los medios de comunicación. Este evento, que tradicionalmente celebra la belleza y la diversidad, se ha visto envuelto en conflictos internos, renuncias inesperadas y tensiones entre sus organizadores y participantes, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre y drama.
### Conflictos Internos y Renuncias en la Organización
Uno de los eventos más impactantes que precedieron al certamen fue la renuncia de Anne Jakrajutatip, presidenta del conglomerado JKN Global Group, que organiza el concurso. Su salida se produjo en medio de una investigación por parte de la Oficina de la Comisión de Bolsa y Valores de Tailandia, que la acusó a ella y a su hermana de irregularidades financieras. Este escándalo ha puesto en tela de juicio la estabilidad de la organización y ha dejado a muchos preguntándose sobre el futuro del certamen.
Además, Osmel Sousa, conocido como «El Zar de la Belleza», también anunció su retiro tras 50 años de servicio en el certamen. Sousa, quien ha sido una figura clave en la industria de la belleza, mencionó que su decisión se debió a rumores de conflictos con la organización y a su deseo de pasar más tiempo con su familia. Su salida representa una pérdida significativa para el certamen, dado su legado y experiencia.
La controversia no se detuvo ahí. Durante la ceremonia de imposición de bandas, el director de Miss Universo, Nawat Itsaragrisil, tuvo un enfrentamiento público con la representante de México, Fatima Bosch. Según testigos, Itsaragrisil reprendió a Bosch por no haber promovido adecuadamente el evento en sus redes sociales, lo que llevó a una discusión acalorada. La situación escaló al punto en que se llamó a los agentes de seguridad para que intervinieran. Posteriormente, el director se disculpó públicamente, lo que generó aún más atención mediática y discusión en las redes sociales.
### Escándalos y Polémicas entre las Participantes
El certamen también estuvo marcado por incidentes entre las concursantes que generaron controversia. Por ejemplo, Inna Moll, Miss Universe Chile, publicó un video en TikTok que fue malinterpretado por muchos como una referencia al consumo de drogas. En el video, Moll simula inhalar un polvo blanco durante una sesión de maquillaje, lo que provocó una ola de críticas en las redes sociales. Aunque su intención era hacer una parodia, la falta de sensibilidad en el contexto actual llevó a que muchos consideraran su acto inapropiado.
Por otro lado, la representante de Hungría, Kincső Dezsényi, sufrió una grave intoxicación alimentaria durante su estancia en Phuket, lo que la llevó a ser hospitalizada. A pesar de su situación, logró recuperarse a tiempo para participar en la fase final del concurso, lo que demuestra la resiliencia de las concursantes ante adversidades.
Otro incidente notable fue la caída de Miss Jamaica, Gabrielle Henry, durante la preliminar del certamen. La concursante se cayó del escenario, lo que generó preocupación entre los asistentes. Sin embargo, fue rápidamente atendida por el equipo médico y pudo continuar con su participación, lo que subraya la presión y el estrés que enfrentan las concursantes en estos eventos.
### Renuncias en el Jurado y Acusaciones de Conflicto de Intereses
La controversia se intensificó aún más con la renuncia de varios miembros del jurado en los días previos al evento. Omar Harfouch, un músico francés-libanés, renunció alegando que se había formado una junta provisional para seleccionar a los finalistas sin la participación de los jurados originales. Harfouch expresó su preocupación por los posibles conflictos de interés, señalando que algunos miembros de la nueva junta tenían relaciones personales con ciertas concursantes.
A pesar de las acusaciones de Harfouch, la organización de Miss Universo negó cualquier irregularidad. Sin embargo, el clima de desconfianza se mantuvo, especialmente después de que Harfouch afirmara que había sido presionado para votar por la representante de México debido a la relación de negocios entre el presidente del certamen y el padre de Fatima Bosch. Este tipo de acusaciones no solo afectan la credibilidad del certamen, sino que también generan un debate sobre la transparencia y la ética en la industria de la belleza.
La situación se complicó aún más cuando Claude Makélélé, un exfutbolista y miembro del jurado, también anunció su renuncia por razones personales. Su salida, junto con la de Harfouch y la princesa Camilla di Borbone delle Due Sicilie, quien presidía el comité de selección, dejó al certamen en una posición precaria, justo antes de la gran final.
### Impacto en la Percepción Pública
La serie de escándalos y controversias en torno al Miss Universo 2025 ha tenido un impacto significativo en la percepción pública del certamen. Muchos críticos argumentan que estos incidentes reflejan una crisis de credibilidad en la organización, que ha luchado por mantenerse relevante en un mundo donde la diversidad y la inclusión son cada vez más valoradas. Las redes sociales han amplificado estas discusiones, permitiendo que las voces de los detractores y defensores del certamen se escuchen con mayor claridad.
A medida que el certamen se esfuerza por adaptarse a un entorno en constante cambio, es evidente que debe abordar estos problemas de manera proactiva. La transparencia en la selección de jurados, la gestión de conflictos de interés y el manejo de la comunicación con las concursantes son aspectos que deben ser revisados para restaurar la confianza en el evento.
El Miss Universo 2025 ha sido un recordatorio de que, a pesar de su glamour y atractivo, el mundo de los certámenes de belleza no está exento de desafíos. Las controversias y los escándalos que han rodeado a este evento han puesto de manifiesto la necesidad de una reflexión profunda sobre los valores y principios que deben guiar a estas competiciones en el futuro.
