La fábrica de Morás de Estrella Galicia es la planta cervecera más avanzada de España. Produce 1.000 millones de litros anuales con 100% energía renovable. Automatiza 72.000 envases por hora y opera con cero emisiones directas. Su diseño arquitectónico simboliza la fusión entre herencia familiar y innovación industrial.
¿Qué hace única a la fábrica de Morás de Estrella Galicia?
Morás no es una fábrica convencional. Es una infraestructura industrial de última generación, ubicada en el polígono industrial de Arteixo (A Coruña). Su diseño, obra del estudio de Pablo Gallego, evoca las burbujas de la cerveza y las bóvedas de las catedrales medievales. Cada detalle refleja una filosofía: construir para trascender.
La planta ocupa 76.000 m² de una parcela de 460.000 m². Funciona con electricidad 100% renovable, eliminando chimeneas, ruidos extremos y olores industriales tradicionales. En su núcleo, robots de envasado —llamados «pulpos» mecánicos— procesan 20 botellas por segundo.
La herencia familiar como motor de transformación
Hijos de Rivera es una empresa familiar en manos de la cuarta generación, con representación activa de la quinta en el consejo de administración. Esta continuidad estratégica permite decisiones de largo plazo: como invertir 300 millones de euros en Morás sin presión de accionistas externos.
El aniversario del 19 de junio de 2026 marcó un año desde la inauguración oficial. La fecha no es casual: coincide con el centenario de la fundación de la marca Estrella Galicia en 1906.
¿Cuál es el impacto económico de Morás en Galicia y España?
La fábrica de Morás genera más de 400 empleos directos y más de 1.200 indirectos. Su capacidad de producción —1.000 millones de litros anuales— representa el 12% del volumen total de cerveza fabricado en España. Esto posiciona a Estrella Galicia como el segundo operador nacional tras Mahou-San Miguel.
El proyecto impulsó la modernización de la cadena logística regional: desde proveedores locales de lúpulo y cebada hasta empresas de mantenimiento industrial especializado. Además, su modelo de energía verde ha activado alianzas con parques eólicos gallegos y plantas fotovoltaicas locales.
Integración con el marco regulatorio español
Morás cumple con la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética, siendo la primera planta cervecera española en certificar su huella de carbono bajo la norma ISO 14064. También aplica el Reglamento (UE) 2023/1115 sobre deforestación asociada a materias primas, rastreando el origen sostenible de sus envases de vidrio y aluminio.
¿Cómo se articula la automatización con la calidad cervecera?
La tecnología no reemplaza el control humano: lo potencia. Cada lote pasa por 128 controles de calidad automatizados y 7 revisiones manuales por expertos catadores. Los sistemas de inteligencia artificial predictiva monitorean en tiempo real variables como pH, densidad y presión de CO₂.
Los «pulpos» mecánicos no solo envasan: clasifican, etiquetan, paletizan y verifican integridad del sellado. Todo en menos de 3 segundos por unidad. Esta velocidad permite reducir el tiempo de comercialización en un 37% frente a la planta anterior de A Coruña.
Datos Clave
- Capacidad de envasado: 72.000 unidades por hora
- Producción anual: 1.000 millones de litros de cerveza
- Energía: 100% renovable, certificada bajo ISO 50001
- Empleos directos: +400, con 82% de contratos indefinidos
- Inversión total: 300 millones de euros, financiada íntegramente con fondos propios
- Superficie construida: 76.000 m² (16% de la parcela total)
¿Qué significa Morás para la industria alimentaria española?
Morás es un referente de industria 4.0 aplicada al sector agroalimentario. Su éxito ha impulsado la actualización de la Estrategia Nacional de Industria Alimentaria 2030, que ahora exige certificación de eficiencia energética para nuevas licencias industriales. Además, su modelo ha sido replicado por tres cooperativas lácteas gallegas en 2025.
El proyecto también redefine el concepto de responsabilidad corporativa: no como gasto, sino como ventaja competitiva. Su planta no contamina, no consume agua de red (usa 92% de agua reciclada) y sus residuos orgánicos alimentan biogeneradores locales.
El futuro de la cerveza española ya no se mide en litros, sino en eficiencia, trazabilidad y herencia sostenible.
