El recibo de la luz sube un 28% en junio de 2026. La combinación de la vuelta del IVA al 21%, la recuperación del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 5,11% y el alza del precio de la energía —que subió un 27,8% en mayo— golpea directamente a los hogares. El incremento medio oscila entre 8 y 15 euros por factura, con impactos más severos en viviendas mal aisladas y en usuarios de tarifas del mercado libre.
¿Por qué ha subido tanto la factura de la luz en junio de 2026?
El Gobierno retiró las medidas fiscales de emergencia tras el dato del IPC de abril (3,2%), que indicó una desaceleración de la inflación. Las rebajas del IVA y del impuesto especial se habían activado en 2025 como respuesta a la tensión energética derivada de la crisis en el estrecho de Ormuz. Ahora, con la estabilidad relativa en los mercados de gas natural, el Ejecutivo ha decidido normalizar la fiscalidad.
El efecto acumulado en la factura
- El IVA pasa del 10% al 21%.
- El Impuesto Especial sobre la Electricidad sube del 0,5% al 5,11%.
- El precio de la energía alcanza los 54,23 €/MWh, un 27,8% más que en abril.
- Los consumidores con tarifas del mercado libre sufren mayores variaciones por su exposición directa a los precios diarios.
¿Quiénes se ven más afectados por la subida?
Los hogares con menor capacidad de adaptación soportan el mayor impacto. Esto incluye a familias con ingresos bajos, viviendas sin aislamiento térmico y usuarios que dependen del aire acondicionado por razones médicas o climáticas. No es un gasto opcional: es una necesidad básica de salud y seguridad.
El factor geográfico y constructivo
- Las zonas con temperaturas más extremas (Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha) registrarán picos de consumo.
- Edificios construidos antes de 2006 carecen de certificación energética obligatoria y consumen hasta un 40% más.
- El 62% de los hogares españoles no ha realizado ninguna inversión en eficiencia energética desde 2023 (INE, 2025).
¿Qué dice la ley sobre la fiscalidad de la electricidad?
El IVA al 21% es la tasa general aplicable a la electricidad según la Ley 37/1992. La reducción al 10% fue una excepción temporal autorizada por la Comisión Europea bajo el artículo 113 del Código del IVA. Su caducidad estaba prevista para junio de 2026, tras la evaluación del índice de precios al consumo y la evolución del mercado mayorista.
Marco regulatorio vigente
- El Real Decreto-ley 10/2025 prorrogó las medidas hasta mayo, pero no contempló su extensión.
- La Directiva 2003/96/CE permite tasas reducidas solo en casos de crisis energética objetivamente comprobada.
- La CNMC confirma que no hay riesgo sistémico actual en el suministro eléctrico.
¿Cuál es el impacto económico real para las familias y el mercado?
El aumento afecta a más de 27 millones de consumidores domésticos. Según FACUA, el usuario medio pagó 60,99 € en abril y 75,63 € en mayo: un salto del 24%. Selectra estima que una factura de 250 kWh pasa de 56,32 € a 64,78 €: un 15% más. En términos macroeconómicos, esto representa una transferencia neta de 1.200 millones de euros del sector doméstico al fisco y al sistema eléctrico en el tercer trimestre.
Datos Clave
- El precio medio de la electricidad en mayo fue de 54,23 €/MWh, frente a 42,44 €/MWh en abril.
- El IVA al 21% se aplica desde el 1 de junio de 2026 sin prórroga.
- El Impuesto Especial sobre la Electricidad vuelve al tipo general del 5,11%.
- Las tarifas del mercado libre registran variaciones del 18–22% frente al 12–15% en PVPC.
- El 73% de los consumidores no conocía la fecha de finalización de las rebajas fiscales (encuesta OCU, mayo 2026).
El contexto actual muestra una tensión entre estabilidad fiscal y protección social. Mientras el Gobierno prioriza la consolidación presupuestaria, la oposición exige un nuevo decreto ley que prorrogue las medidas. La decisión no es técnica: es política, económica y social. Y su efecto se mide en grados de temperatura, en euros en la factura y en la capacidad real de las familias para acceder a un suministro energético digno.
