El empleo femenino en Málaga creció un 7,7% en 2025, el doble que el masculino. Esto generó 26.000 nuevos puestos para mujeres, frente a 16.600 para hombres. Sin embargo, la tasa de paro femenina subió a 15,7%, mientras la masculina bajó al 10,5%. El sector servicios impulsó esta dinámica. La tasa de empleo femenino alcanzó el 43,5%: su máximo en 20 años. Aún así, sigue diez puntos por debajo de la masculina.
¿Por qué el empleo femenino creció más que el masculino en Málaga?
El impulso principal vino del sector servicios, que representa más del 75% del PIB provincial. Aquí, las mujeres concentran el 62% de los puestos asalariados. Destacan el turismo, la hostelería, la sanidad y los servicios educativos. Estos sectores generaron 24.000 empleos asalariados netos para mujeres en 2025. En contraste, la industria y la construcción —más masculinizadas— apenas crecieron un 1,2% y 0,8%, respectivamente.
El efecto de la digitalización y la externalización
Muchas empresas externalizaron servicios administrativos, atención al cliente y soporte técnico. Estas funciones, frecuentemente ocupadas por mujeres con formación media o superior, se contrataron bajo modalidades de contrato temporal o part-time. Esto explica el desfase entre crecimiento de empleo y reducción de desempleo.
¿Qué revela la evolución de la población activa femenina?
La población activa femenina aumentó un 7,2% (28.900 mujeres), el doble que la masculina (3%, 14.200 hombres). Este salto refleja una mayor incorporación de mujeres jóvenes, madres que regresan tras la baja por maternidad y mayores de 45 años que buscan reinsertarse. Pero el mercado no absorbió ese incremento. Por eso, el paro femenino subió 2.900 personas, mientras el masculino bajó 2.400.
La brecha de calidad del empleo
El 68% de los nuevos empleos femeninos fueron contratos temporales. Solo el 22% de las mujeres ocupadas en 2025 tenían contrato indefinido. Además, el 41% trabajaba a tiempo parcial, frente al 12% de los hombres. Esto impacta directamente en las cotizaciones a la Seguridad Social y en las futuras pensiones.
¿Cómo afecta la normativa laboral actual a esta dinámica?
La Ley de Reforma Laboral 2022 reforzó la estabilidad de los contratos indefinidos y limitó los abusos en los contratos temporales. Sin embargo, su aplicación en Málaga es desigual. En el turismo y la hostelería, el 83% de los contratos siguen siendo temporales. La Inspección de Trabajo detectó en 2025 un 37% más de denuncias por fraude de temporalidad en empresas del sector servicios. Además, la Ley de Igualdad Salarial exige auditorías salariales a empresas de más de 50 trabajadores. Solo el 12% de las empresas malagueñas cumplen con este requisito.
El impacto económico regional
El crecimiento femenino del empleo aportó 420 millones de euros adicionales al PIB provincial en 2025. Pero la subutilización laboral femenina (desempleo + subempleo + inactividad forzada) representa una pérdida estimada de 1.100 millones anuales, según el Observatorio Económico de Andalucía. Cerrar la brecha de empleo femenino podría elevar el PIB de Málaga un 4,3% en cinco años.
¿Qué datos clave deben considerarse al analizar esta tendencia?
- El empleo asalariado femenino creció un 8,2% en 2025 (24.000 puestos), frente al 4,3% masculino (13.600 puestos)
- La tasa de empleo femenina alcanzó el 43,5%: máximo en 20 años, pero 10 puntos por debajo de la masculina
- El paro femenino subió 2.900 personas; el masculino bajó 2.400
- El 68% de los nuevos empleos para mujeres fueron temporales; solo el 22% eran indefinidos
- La brecha salarial en Málaga es del 21,4%, superior a la media nacional (19,8%)
- El 41% de las mujeres trabajan a tiempo parcial, frente al 12% de los hombres
¿Cuál es el marco legal y práctico que condiciona esta realidad?
La Estrategia Regional de Empleo 2023–2027 de la Junta de Andalucía prioriza la inserción laboral femenina. Pero solo el 18% del presupuesto se destina a medidas concretas: formación dual, bonificaciones a empresas y acompañamiento personalizado. La Ley de Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia sigue sin financiación estable. Su déficit limita la conciliación y frena la reincorporación de mujeres tras maternidad. Además, el 73% de las empresas malagueñas no tienen planes de igualdad aprobados por comité de empresa, como exige la Ley Orgánica 3/2007.
