El 25 de noviembre, Málaga se convirtió en el escenario de una manifestación masiva en contra de la violencia machista, organizada por la Plataforma contra las Violencias Machistas ‘Violencia Cero’. Este evento, que se celebra anualmente, reunió a miles de personas que marcharon por las calles de la ciudad con un mensaje claro: la lucha contra el patriarcado y el negacionismo de la violencia de género. La manifestación comenzó en la emblemática Plaza de la Merced y se extendió por el centro de la ciudad, donde los participantes portaban pancartas y gritos de protesta que resonaban en el aire frío de la tarde.
### La Larga Lucha Contra la Violencia de Género
Desde el inicio de la manifestación, el ambiente era festivo pero cargado de reivindicación. Isabel Marín, una de las asistentes, recordó su experiencia de más de tres décadas participando en estas marchas. Su voz se alzó en un llamado a la acción, recordando que la lucha por los derechos de las mujeres no ha cesado desde el asesinato de Ana Orantes, un caso que conmocionó a España y que marcó un antes y un después en la percepción social sobre la violencia de género. «Veníamos con nuestras hijas y alguna de ellas ya es abogada en Madrid, figúrate», comentó, reflejando la esperanza de que las nuevas generaciones continúen la lucha.
Sin embargo, a pesar de los avances legislativos y sociales, el sentimiento de frustración se hacía palpable entre los asistentes. María Ramos, una joven de 28 años que asistía por primera vez a una manifestación en este contexto, expresó su preocupación por el creciente sentimiento antifeminista que ha comenzado a tomar fuerza en la sociedad. «Es muy emocionante que se haya recordado a las mujeres asesinadas. Y me gusta que se ponga el foco en el hombre, el culpable de todo esto», reflexionó, aunque también advirtió sobre la falta de apoyo que percibe en su entorno.
La presidenta de ‘Violencia Cero’, Carmen Martín, enfatizó que la manifestación no solo buscaba visibilizar a las víctimas, sino también denunciar el negacionismo que se ha infiltrado en las redes sociales y en la juventud. «Este negacionismo está haciendo mucho daño, sobre todo entre la gente joven», afirmó, subrayando la necesidad de un cambio en la narrativa social que rodea a la violencia de género.
### La Resistencia del Movimiento Feminista
A medida que la manifestación avanzaba, se podían observar mujeres de diversas generaciones unidas por un mismo propósito. Marta Galiano Sanz, quien marchaba junto a su madre y su sobrina, expresó su deseo de que las futuras generaciones no tengan que enfrentar la misma realidad de violencia que han vivido ellas. «Ojalá ella viva otra cosa. Pero pinta mal. Soy maestra y lo veo en el colegio, en las redes sociales, en la ‘machosfera’, en la misoginia que ahora abunda en los discursos», lamentó.
La presencia de hombres en la marcha también fue notable. Nico Sguiglia, un joven activista, compartió su perspectiva sobre el feminismo y su importancia en la lucha por la igualdad. «Nuestro lema es que el feminismo nos protege, que cuanto más feminismo, más libertades. Y a los hombres esto también nos interpela: queremos mujeres libres y hombres que no demos miedo», reflexionó, destacando la necesidad de que los hombres se involucren en la lucha feminista.
El secretario general del PSOE malagueño, Josele Aguilar, también se unió a la manifestación, advirtiendo sobre el peligro del negacionismo que se ha ido arraigando en la sociedad. «Desgraciadamente, el negacionismo va cogiendo cuerpo y se va contagiando. Frente a él, tenemos que desarrollar más políticas feministas», afirmó, haciendo un llamado a la acción desde las instituciones.
La manifestación no solo fue un espacio de protesta, sino también de reflexión y unidad. Las organizadoras leyeron un manifiesto al final de la marcha, donde se abordaron diversas formas de violencia que enfrentan las mujeres, desde la violencia sexual hasta la explotación en la prostitución. Se exigió una mayor implicación de las fuerzas de seguridad en la lucha contra la violencia de género, así como la implementación de leyes que protejan a las mujeres y garanticen su derecho a vivir sin miedo.
La diversidad de voces presentes en la manifestación refleja la complejidad del movimiento feminista en la actualidad. A pesar de las diferencias que han surgido en torno a temas como la ley trans y la prostitución, en Málaga se logró mantener una única marcha que unió a todas las sensibilidades, lo que las organizadoras consideran un logro significativo.
La lucha contra la violencia machista es un tema que trasciende generaciones y que requiere un esfuerzo conjunto de toda la sociedad. La manifestación en Málaga es un recordatorio de que, a pesar de los desafíos, la resistencia y la solidaridad son fundamentales para avanzar hacia un futuro más justo e igualitario. Las voces de las mujeres, así como el apoyo de hombres comprometidos con la causa, son esenciales para erradicar la violencia de género y construir una sociedad donde todas las personas puedan vivir libres de miedo y opresión.
