La ciudad de Málaga fue testigo de una de las manifestaciones más significativas en apoyo a Gaza, donde miles de personas se unieron para expresar su solidaridad con el pueblo palestino. La marcha, que tuvo lugar el 29 de agosto de 2025, superó todas las expectativas en cuanto a asistencia, con cifras que variaron desde los 3,500 asistentes según la policía, hasta más de 7,500 según los organizadores. Este evento no solo fue un acto de protesta, sino también un llamado a la conciencia global sobre la crisis humanitaria que enfrenta Gaza.
La manifestación comenzó en la Plaza de la Marina, donde los participantes se reunieron para preparar pancartas y ensayar consignas. La atmósfera era de unidad y determinación, con discursos emotivos que resonaban entre los asistentes. Uno de los momentos destacados fue cuando un manifestante palestino mostró su móvil, revelando que la marcha estaba siendo transmitida en vivo por Al-Jazeera, lo que subrayó la importancia del evento a nivel internacional.
Los cánticos que resonaron durante la marcha reflejaron el sentimiento colectivo de los asistentes. Frases como «Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá» y «No es una guerra, es un genocidio» se escucharon con fuerza, uniendo a personas de todas las edades y orígenes. La diversidad de los participantes fue notable, con familias, jóvenes, ancianos y hasta mascotas, todos unidos por una causa común.
### Contexto de la Crisis en Gaza
La manifestación se produjo en un contexto de creciente preocupación internacional por la situación en Gaza. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) había declarado oficialmente una situación de hambruna en la región, lo que ha llevado a un aumento en la cobertura mediática y la atención pública sobre el conflicto. Las imágenes desgarradoras de niños desnutridos han inundado las redes sociales, generando un clamor por la acción humanitaria.
Además, el Consejo de Seguridad de la ONU, con la excepción de Estados Unidos, ha señalado que la crisis alimentaria en Gaza es resultado de acciones humanas, específicamente la responsabilidad de Israel. Este reconocimiento ha llevado a un aumento en las protestas y manifestaciones en todo el mundo, donde la gente exige un cambio y una respuesta a la crisis.
Durante la marcha, varios oradores enfatizaron que la situación en Gaza no es solo un problema político, sino una cuestión de derechos humanos. Hatem Abdul, portavoz de Voces Palestinas, destacó que la manifestación era un reflejo del creciente movimiento de solidaridad con Palestina. «No podemos mirar hacia otro lado, no se puede matar de hambre a un pueblo», afirmó, resonando con el sentimiento de muchos asistentes.
### La Respuesta de la Comunidad Internacional
La respuesta de la comunidad internacional ha sido variada. Mientras algunos países han comenzado a tomar medidas para abordar la crisis, otros han permanecido en silencio. Los manifestantes en Málaga exigieron que el gobierno español rompa relaciones con Israel y que se apliquen sanciones. Nico Sguiglia, portavoz de Con Málaga, expresó que la sociedad civil está mostrando más dignidad que los gobiernos, haciendo eco de un sentimiento que se ha vuelto común en muchas manifestaciones alrededor del mundo.
La próxima gran acción está programada para el 6 de septiembre, cuando se llevará a cabo un evento en la Plaza de la Constitución en Málaga, en el marco del Día Global por Gaza. Este evento se centrará en rendir homenaje a los colectivos más afectados por el conflicto, incluyendo mujeres, niños, trabajadores humanitarios y periodistas. La organización detrás de este evento espera que la participación sea aún mayor, reflejando el creciente interés y preocupación por la situación en Gaza.
La manifestación en Málaga no solo fue un acto de protesta, sino también un símbolo de la creciente conciencia global sobre la crisis en Gaza. A medida que más personas se involucran y se informan sobre la situación, es probable que veamos un aumento en la presión sobre los gobiernos para que actúen y aborden esta crisis humanitaria. La lucha por la justicia y la paz en Gaza continúa, y la voz de la comunidad internacional se hace cada vez más fuerte.