La Vuelta a España 2025, uno de los eventos ciclistas más importantes a nivel mundial, se ha convertido en un punto focal de protesta y solidaridad hacia el pueblo palestino. Este año, el evento no solo se limita a ser una competencia deportiva, sino que ha sido escenario de una de las mayores campañas de boicot deportivo a Israel, impulsada por la Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel. Este movimiento ha logrado movilizar a un amplio espectro de la sociedad, generando un debate social y político significativo en torno a la ocupación de Palestina y el uso del deporte como herramienta de propaganda política.
El contexto actual en Gaza, marcado por la violencia y la represión, ha llevado a un aumento en la sensibilización y la indignación entre la población. Lidón Soriano, miembro de la Plataforma, destaca que la coordinación entre diferentes colectivos ha sido clave para el éxito de esta campaña. «Nos hemos unido con grupos de BDS en Italia y Francia, y hemos logrado organizar acciones en un tiempo récord», explica Soriano. Este nivel de organización ha permitido que la protesta trascienda las fronteras de la comunidad pro-palestina, involucrando a personas de diversas ideologías y orígenes.
### Un Boicot con Historia
La idea de un boicot deportivo a Israel no es nueva, pero nunca antes había alcanzado una escala tan significativa. A lo largo de los años, ha habido protestas en otros deportes, como el baloncesto, donde se han realizado acciones contra el Maccabi de Tel Aviv. Sin embargo, la Vuelta a España presenta una oportunidad única debido a su recorrido por carreteras y pueblos, lo que permite una visibilidad mucho mayor de las protestas. La campaña actual se asemeja al boicot internacional a Sudáfrica durante el apartheid, donde el deporte se utilizó como una herramienta de presión internacional.
La Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel ha logrado captar la atención de la sociedad en general, no solo de aquellos que tradicionalmente apoyan la causa palestina. Soriano menciona que «colectivos que no son específicamente pro-palestinos también se han unido a esta campaña», lo que refleja un cambio en la percepción pública sobre la situación en Gaza. La brutalidad del conflicto ha llevado a muchas personas a cuestionar la relación entre el deporte y la política, y cómo el deporte puede ser utilizado para blanquear acciones que violan los derechos humanos.
### La Resistencia Pacífica como Estrategia
Uno de los aspectos más destacados de esta campaña es su enfoque en la resistencia pacífica. Soriano enfatiza que el boicot es una herramienta civil que busca cumplir con el derecho internacional y promover acciones no violentas. «Todo lo que se salga de ese marco no entra en la coordinación de la gran plataforma», aclara. Este énfasis en la no violencia es crucial, especialmente en un contexto donde las protestas han sido a menudo malinterpretadas o criminalizadas.
El impacto de las protestas ha llevado a una respuesta de partidos políticos e instituciones. Por ejemplo, Podemos e Izquierda Unida han expresado su apoyo al boicot y han criticado al director de la Vuelta por calificar a los manifestantes de «violentos». La ministra Sira Rego, de Sumar, ha exigido la exclusión del equipo israelí de la competición, lo que demuestra que el debate ha llegado a los más altos niveles de la política española.
La campaña también busca desafiar la narrativa de que el deporte y la política son esferas separadas. Soriano, quien es doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, argumenta que el deporte es una herramienta poderosa para cualquier Estado. «Cuando un país gana en los Juegos Olímpicos, todo el país se siente orgulloso. Hay una utilización política del deporte que no se puede ignorar», afirma. Esto resalta la importancia de cuestionar cómo se utilizan los eventos deportivos para promover agendas políticas, especialmente en el caso de Israel, donde el equipo Israel-Premier Tech está vinculado a un millonario cercano al gobierno de Netanyahu.
La Vuelta a España 2025 no solo será recordada por sus competiciones y ganadores, sino también por ser un escenario de un movimiento internacional que se ha alzado en contra de la opresión y la violencia. La presión en la calle ha demostrado ser efectiva, y la solidaridad con el pueblo palestino ha encontrado un nuevo canal de expresión en el ámbito deportivo. A medida que se acercan las fechas de la Vuelta, la expectativa sobre el impacto de estas protestas sigue creciendo, y muchos se preguntan si este esfuerzo se traducirá en cambios concretos en el futuro.