La morosidad en el sector bancario español ha alcanzado un hito significativo al situarse por debajo del 3% por primera vez desde 2008. Este descenso es un indicativo de la recuperación económica y la mejora en la gestión de créditos por parte de las entidades financieras. En junio de 2025, la tasa de morosidad se cerró en un 2,97%, lo que representa una disminución notable respecto al 3,11% de mayo y al 3,43% del mismo mes del año anterior. Este artículo explora las causas y consecuencias de esta tendencia positiva en la morosidad bancaria.
**Evolución de la Morosidad Bancaria**
La morosidad bancaria se refiere al porcentaje de créditos que no son pagados por los deudores en el tiempo estipulado. Este indicador es crucial para evaluar la salud financiera de las entidades bancarias y, por ende, de la economía en general. En el contexto actual, el Banco de España ha publicado datos que muestran una reducción en el volumen de créditos dudosos, que se ha situado en 36.291 millones de euros. Esta cifra es la más baja registrada en los últimos diecisiete años, lo que subraya la mejora en la capacidad de los prestatarios para cumplir con sus obligaciones financieras.
El descenso de la morosidad se ha visto impulsado por un aumento en el volumen total de crédito concedido, que alcanzó los 1,220 billones de euros en junio. Este incremento de 23.113 millones de euros respecto a mayo y de 27.848 millones en comparación con junio de 2024, sugiere que las entidades bancarias están más dispuestas a otorgar préstamos, lo que a su vez puede estimular el crecimiento económico. La confianza en la recuperación económica ha llevado a una mayor disposición de los bancos para ofrecer créditos, lo que ha contribuido a la disminución de la morosidad.
Además, el análisis por tipo de entidad revela que las entidades de depósito, que incluyen bancos, cajas y cooperativas, han experimentado una reducción en su ratio de dudosos, cerrando junio en un 2,89%. Este dato es dos puntos básicos inferior al mes anterior y 43 puntos básicos menos que en el mismo periodo de 2024. En términos absolutos, estas entidades han visto una disminución de su cartera de créditos dudosos en 788 millones de euros, alcanzando los 33.703 millones de euros.
**Impacto en el Sector Financiero y la Economía**
La reducción de la morosidad no solo beneficia a las entidades bancarias, sino que también tiene un impacto positivo en la economía en general. Un nivel de morosidad más bajo significa que los bancos pueden operar con mayor eficiencia y seguridad, lo que les permite ofrecer mejores condiciones de crédito a los consumidores y empresas. Esto puede resultar en un aumento en la inversión y el consumo, factores clave para el crecimiento económico.
Por otro lado, la disminución de la morosidad también se traduce en una reducción de las provisiones que los bancos deben mantener para cubrir posibles pérdidas. Según los datos del Banco de España, las provisiones totales de las entidades de crédito se situaron en 27.654 millones de euros, con un recorte de 330 millones de euros respecto a mayo. Esta reducción en las provisiones puede liberar capital que los bancos pueden utilizar para financiar nuevos préstamos, lo que a su vez puede estimular aún más la actividad económica.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la morosidad puede ser un indicador de la salud económica a largo plazo. Aunque la tendencia actual es positiva, los bancos deben seguir vigilando de cerca la calidad de sus activos y la capacidad de los prestatarios para cumplir con sus obligaciones. La experiencia de la crisis financiera de 2008 ha enseñado que un aumento repentino en la morosidad puede tener consecuencias devastadoras para el sistema financiero y la economía en su conjunto.
En resumen, la reciente disminución de la morosidad bancaria en España es un signo alentador de la recuperación económica. Con una tasa de morosidad por debajo del 3% y un aumento en el volumen de crédito concedido, el sector bancario parece estar en una posición más sólida. Sin embargo, la vigilancia continua y la gestión prudente de los riesgos seguirán siendo esenciales para mantener esta tendencia positiva en el futuro.