Los incendios forestales han sido un tema recurrente en España, especialmente en los meses de verano, cuando las altas temperaturas y la sequía aumentan el riesgo de fuego. Este año, la situación ha alcanzado niveles alarmantes, con más de 362,000 hectáreas arrasadas en todo el país durante agosto, según datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea. Sin embargo, las cifras proporcionadas por las distintas comunidades autónomas presentan una notable discrepancia, lo que ha generado un intenso debate sobre la transparencia y la precisión de los datos sobre incendios.
La comunidad de Galicia, por ejemplo, ha reportado que aproximadamente 138,689 hectáreas han sido afectadas por incendios, mientras que el Gobierno gallego ha presentado una cifra considerablemente más baja, de solo 95,000 hectáreas. Esta diferencia de 45,000 hectáreas ha suscitado críticas de ecologistas y expertos, quienes argumentan que la Xunta de Galicia está minimizando el impacto real de los incendios para evitar alarmar a la población y a los medios de comunicación. Francisco Lueiro, portavoz del colectivo ecologista Arco Iris, ha señalado que «la brecha es enorme, hablamos de que se oculta casi una tercera parte de la estimación de Copernicus».
La falta de un criterio unificado para medir las superficies afectadas por incendios en España es un problema persistente. Cada comunidad autónoma utiliza sus propias herramientas y metodologías para cuantificar los daños, lo que lleva a confusiones y a una falta de confianza en los datos oficiales. Los expertos en gestión forestal han destacado que el uso de tecnología satelital, como la proporcionada por Copernicus, ofrece una medición más precisa y objetiva que los métodos tradicionales, que a menudo dependen de estimaciones manuales y pueden estar sujetas a errores humanos.
### La Estrategia de Comunicación de las Comunidades Autónomas
La estrategia de comunicación adoptada por las comunidades autónomas también ha sido objeto de críticas. En Galicia, por ejemplo, se ha establecido una política interna que limita la notificación de incendios a aquellos que superen las 20 hectáreas. Esta decisión, tomada en 2009, se justificó como una medida para evitar la alarma social, pero muchos consideran que es una forma de ocultar la magnitud del problema. La Xunta ha defendido su enfoque, argumentando que se trata de una cuestión de responsabilidad técnica, pero los críticos sostienen que esta política contribuye a una percepción distorsionada de la realidad.
En contraste, otras comunidades como Extremadura han adoptado un enfoque más transparente, proporcionando datos en tiempo real sobre los incendios a través de plataformas como INFOEX. La Dirección General de Incendios de Extremadura ha explicado que utilizan tecnología de ortofotografía para evaluar la superficie afectada casi en tiempo real, lo que les permite ofrecer cifras más precisas y actualizadas. Este enfoque ha sido elogiado por su fiabilidad y por la claridad que proporciona a la población sobre la situación de los incendios.
La disparidad en la forma en que se informan los incendios también se refleja en la manera en que se recopilan y presentan los datos. Mientras que algunas comunidades publican informes diarios sobre el avance de los incendios, otras solo lo hacen de manera esporádica, lo que dificulta la comprensión del impacto total de los incendios en el medio ambiente y en las comunidades afectadas. Esta falta de uniformidad en la comunicación puede llevar a la desconfianza entre la población y a una percepción errónea de la gravedad de la situación.
### La Necesidad de un Enfoque Unificado
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de establecer un enfoque unificado para la medición y comunicación de los incendios forestales en España. La implementación de un sistema nacional que utilice tecnología satelital y que estandarice los métodos de medición podría mejorar significativamente la precisión de los datos y la transparencia en la comunicación. Esto no solo beneficiaría a los responsables de la gestión de emergencias, sino que también proporcionaría a la ciudadanía una visión más clara y precisa de la situación.
Los expertos han señalado que un sistema estandarizado permitiría una mejor coordinación entre las distintas comunidades autónomas y facilitaría la toma de decisiones informadas en la gestión de incendios. Además, un enfoque más transparente podría ayudar a aumentar la conciencia pública sobre la gravedad del problema de los incendios forestales y fomentar un mayor compromiso en la prevención y mitigación de estos desastres.
En resumen, la discrepancia en los datos sobre incendios forestales en España es un reflejo de la falta de un enfoque unificado y transparente en la medición y comunicación de estos eventos. La adopción de tecnologías avanzadas y la implementación de políticas de comunicación más claras y coherentes son pasos cruciales para abordar este problema y garantizar una gestión más efectiva de los incendios forestales en el futuro.