La situación de Glovo en España se ha vuelto crítica tras las recientes sanciones impuestas por la Seguridad Social, que han puesto en entredicho la viabilidad de la plataforma de entrega. La empresa, propiedad de Delivery Hero, enfrenta multas que ascienden a 450 millones de euros debido a la incorrecta clasificación de sus repartidores como autónomos en lugar de empleados. Este cambio en la consideración laboral no solo afecta a la operativa de Glovo, sino que también plantea serias dudas sobre su futuro en el mercado español.
### Multas y Reclasificación Laboral
La Ley Rider, que entró en vigor en España, exige que los repartidores de plataformas como Glovo sean considerados trabajadores por cuenta ajena. Sin embargo, Glovo ha mantenido un modelo de negocio basado en la contratación de repartidores como autónomos. Esta estrategia ha sido cuestionada por las autoridades, que han comenzado a emitir decisiones de reclasificación laboral, lo que ha llevado a la empresa a enfrentar sanciones económicas significativas.
Según el informe de resultados del primer trimestre de 2025 de Delivery Hero, la compañía ha comenzado a recibir las decisiones definitivas sobre la reclasificación de sus repartidores, lo que ha resultado en una solicitud de pago de 450 millones de euros en concepto de obligaciones y multas. Sin embargo, esta cifra podría ser solo la punta del iceberg, ya que la empresa estima que el total de las contingencias relacionadas con la reclasificación podría oscilar entre 562 y 923 millones de euros.
La incertidumbre sobre la capacidad de Glovo para continuar operando en España es palpable. Delivery Hero ha advertido que, si los riesgos de reclasificación se materializan, la filial de Glovo podría no ser capaz de satisfacer estas obligaciones sin apoyo financiero adicional. Esto ha llevado a la empresa a cuestionar su continuidad en el mercado español, lo que podría tener repercusiones significativas para los repartidores y los consumidores.
### Estrategias de Defensa y Resultados Financieros
A pesar de la presión legal y financiera, Glovo ha declarado que no reconocerá las reclasificaciones y que defenderá la condición de autónomos de sus repartidores en todas las instancias disponibles. La empresa argumenta que la situación jurídica de los trabajadores de plataformas es controvertida y que las características de este tipo de trabajo no se ajustan a las definiciones tradicionales de empleado.
En el contexto de sus resultados financieros, Delivery Hero reportó ingresos de 7.185,8 millones de euros en el primer semestre de 2025, lo que representa un aumento del 18,9% en términos absolutos. Sin embargo, la compañía ha revisado a la baja sus previsiones para el año, ajustando su EBITDA a un rango de entre 900 y 940 millones de euros, lo que refleja la presión que enfrenta debido a las sanciones y la incertidumbre regulatoria.
La división de Asia reportó ingresos significativos, mientras que Europa también mostró un crecimiento del 28,9%. Sin embargo, la revisión de las previsiones indica que la empresa está tomando en cuenta los riesgos asociados con la reclasificación de sus repartidores y las posibles sanciones que podrían afectar su rentabilidad a largo plazo.
La situación de Glovo es un reflejo de los desafíos que enfrentan muchas plataformas de entrega en un entorno regulatorio en evolución. La presión para clasificar a los repartidores como empleados ha llevado a un cambio en la dinámica del mercado, y las empresas deben adaptarse rápidamente para cumplir con las nuevas normativas. La incertidumbre sobre el futuro de Glovo en España plantea preguntas sobre la sostenibilidad de su modelo de negocio y su capacidad para competir en un mercado cada vez más regulado.
En resumen, la situación de Glovo en España es un claro ejemplo de cómo las empresas de economía colaborativa deben navegar en un entorno legal complejo. Las decisiones que se tomen en los próximos meses no solo afectarán a la empresa, sino también a miles de repartidores que dependen de esta plataforma para su sustento. La evolución de este caso será crucial para entender el futuro de las plataformas de entrega y su relación con los trabajadores en el contexto de la legislación laboral actual.