Recientemente, se ha generado un gran revuelo en torno a las oposiciones para ingresar en la Ertzaintza y en las policías locales de Euskadi. Un alarmante 90% de los aspirantes que se presentaron a las pruebas teóricas y psicotécnicas no lograron aprobar, lo que ha suscitado críticas y burlas en las redes sociales. Este fenómeno ha llevado a cuestionar la preparación de los candidatos y la efectividad del proceso de selección.
La situación es preocupante, ya que de las 3.609 personas que se presentaron a las oposiciones, solo 380 lograron aprobar. Esto significa que, a pesar de que se ofertaron 650 plazas, 270 quedarán vacantes. Este alto índice de suspensos no es un caso aislado; en promociones anteriores, como las 13ª y 14ª, también se registraron tasas de aprobación muy bajas, lo que plantea interrogantes sobre la calidad del proceso de formación y evaluación de los aspirantes.
### La Generación Mejor Formada
El periodista Oskar Belategui ha ironizado sobre esta situación, refiriéndose a los aspirantes como «la generación mejor formada de la historia». Esta afirmación resuena en un contexto donde se espera que los jóvenes, con acceso a una educación superior y recursos tecnológicos, estén mejor preparados que nunca. Sin embargo, los resultados de estas oposiciones sugieren lo contrario.
Las críticas en redes sociales han sido contundentes, con muchos usuarios cuestionando la validez de la formación académica y profesional de los candidatos. La percepción de que los aspirantes no están a la altura de las exigencias del proceso de selección ha llevado a un debate más amplio sobre la calidad de la educación en el país.
Es importante considerar que las oposiciones no solo evalúan conocimientos teóricos, sino también habilidades prácticas y psicológicas. Los aspirantes deben superar pruebas físicas, exámenes médicos y entrevistas personales. La combinación de estos factores puede ser abrumadora, y es posible que muchos candidatos no estén adecuadamente preparados para enfrentarse a la presión de un proceso tan riguroso.
### La Respuesta del Gobierno Vasco
Ante esta situación, el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco se ha visto obligado a convocar una nueva Oferta Pública de Empleo. Esta decisión refleja la necesidad de abordar la falta de candidatos calificados y de garantizar que las fuerzas de seguridad cuenten con el personal necesario para desempeñar sus funciones de manera efectiva.
La oferta de 650 plazas, de las cuales 473 son para la Ertzaintza y 177 para las policías locales de 25 municipios, es un intento de cubrir las vacantes y asegurar que las instituciones de seguridad pública tengan los recursos humanos adecuados. Sin embargo, la pregunta que queda es si este nuevo proceso de selección será capaz de atraer a candidatos más preparados y competentes.
La alta tasa de suspensos también pone de manifiesto la necesidad de revisar el sistema de formación y preparación de los aspirantes. Es fundamental que se implementen programas de capacitación que aborden las debilidades identificadas en los candidatos. Esto podría incluir talleres de preparación para las pruebas, simulaciones de entrevistas y entrenamiento físico específico para las pruebas de aptitud.
Además, es crucial que se fomente un enfoque más integral en la educación de los futuros aspirantes a la Ertzaintza. Esto implica no solo una formación académica sólida, sino también el desarrollo de habilidades interpersonales y de resolución de problemas, que son esenciales para el trabajo en las fuerzas de seguridad.
La situación actual es un llamado a la acción para todos los involucrados en el proceso de selección y formación de los aspirantes a la Ertzaintza. La sociedad espera que sus fuerzas de seguridad estén compuestas por individuos altamente capacitados y comprometidos, y es responsabilidad de las instituciones garantizar que esto sea una realidad.
En resumen, la alta tasa de suspensos en las oposiciones de la Ertzaintza ha desatado un debate sobre la preparación de los aspirantes y la efectividad del proceso de selección. La respuesta del Gobierno Vasco, al convocar una nueva Oferta Pública de Empleo, es un paso en la dirección correcta, pero se requiere un enfoque más profundo y estructurado para abordar las deficiencias en la formación de los candidatos. Solo así se podrá asegurar que las fuerzas de seguridad cuenten con el personal adecuado para enfrentar los desafíos del futuro.