Begoña Gómez presentó un informe pericial ante el Juzgado de Instrucción 41 de Madrid para defender su gestión en la Cátedra Extraordinaria de Estudios sobre la Mujer y la Igualdad de Género de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). El documento califica su labor como «sustancialmente altruista» y desmonta la tesis judicial de que su cargo sirvió para impulsar su carrera profesional. La cátedra recibió financiación privada y generó 4,7 millones de euros en aportaciones empresariales entre 2020 y 2025.
¿Qué dice el informe pericial sobre la naturaleza de las cátedras privadas?
El informe, redactado por el catedrático Antonio Manuel López Hernández, analiza la normativa de formación permanente y la práctica real en universidades públicas. Concluye que la codirección con personal externo no es una excepción, sino la regla. De los 209 másteres estudiados, el 88 % contaba con dos directores. En el 75 % de esos casos, uno de ellos era externo a la universidad.
Esto refuerza la idea de que la participación de figuras públicas o privadas en estas estructuras responde a criterios de especialización, no de promoción personal. El informe subraya que la dirección de cátedras no implica retribución académica ni acceso a cuerpos docentes. Tampoco otorga créditos ECTS ni convalidaciones oficiales.
¿Cómo se financia y regula este tipo de cátedras?
Las cátedras extraordinarias dependen de aportaciones privadas y se rigen por el Real Decreto 822/2021 y la Ley Orgánica 4/2007. Su creación exige informe favorable del Consejo Social y autorización del Consejo de Gobierno universitario. No son estructuras estables: su duración es limitada y su continuidad depende de la renovación de los convenios con los patrocinadores.
La UCM recaudó 4,7 millones de euros entre 2020 y 2025 mediante estas fórmulas. Esa cifra representa el 12 % del total de ingresos no públicos de la universidad en el periodo. Las empresas más recurrentes fueron Inditex, Mapfre, Repsol y entidades del tercer sector como la ONCE.
¿Qué diferencia una cátedra extraordinaria de una cátedra ordinaria?
- La cátedra ordinaria es un cuerpo docente de carrera, con concurso público, plaza estatutaria y retribución estatal.
- La cátedra extraordinaria es un programa temporal, sin vínculo laboral ni docente, financiado por fondos privados.
- Su director no obtiene puntos para oposiciones, ni méritos para ascensos, ni acceso a cuerpos docentes.
¿Qué impacto económico y ético tienen estas cátedras?
El modelo permite a las universidades públicas diversificar ingresos sin aumentar tasas. Pero también abre espacios de conflicto de intereses potencial, especialmente cuando participan personas con alta visibilidad institucional. El juez Juan Carlos Peinado señaló que Gómez recibió una «remuneración» por su labor. El informe pericial rebate esa afirmación: la cantidad abonada fue una compensación simbólica, no una retribución profesional.
Desde el punto de vista económico, estas cátedras generan un flujo de recursos clave para programas de formación continua, investigación aplicada y transferencia tecnológica. Sin embargo, su opacidad en la gestión y la falta de estándares comunes de transparencia han generado críticas de la Fiscalía Anticorrupción, que cuestionó su «ética», «estética» y «transparencia».
¿Qué dice la normativa sobre la participación de familiares de cargos públicos?
No existe prohibición expresa. Pero la Ley de Incompatibilidades (Ley 53/1984) y el Código de Conducta del Gobierno exigen declaración previa de actividades externas, evaluación de riesgos y veto si hay interferencia en funciones públicas. En este caso, no se acreditó que Gómez ejerciera influencia en decisiones académicas o administrativas de la UCM.
¿Qué revela el análisis comparativo con otras universidades?
El informe cita ejemplos como la Cátedra Inditex en la Universidad de A Coruña o las cátedras de la ONCE en la UCM. En todos los casos, la dirección recae en personal externo sin vínculo laboral. Ninguna de esas cátedras ha sido vinculada a promoción profesional de los presidentes de las entidades patrocinadoras.
Esto evidencia que el modelo no es excepcional, sino sistémico. Su legitimidad depende de la transparencia en la selección, la publicidad de los convenios y la ausencia de beneficios personales directos.
Datos Clave
- La UCM recaudó 4,7 millones de euros en aportaciones privadas para cátedras extraordinarias entre 2020 y 2025.
- El 88 % de los másteres de formación permanente en la UCM tienen codirección.
- El 75 % de las cátedras codirigidas incluyen al menos un director externo.
- Las cátedras extraordinarias no generan méritos académicos, ni acceso a cuerpos docentes, ni retribución estatutaria.
- No existe norma que prohíba la participación de familiares de cargos públicos, pero sí exige declaración y evaluación de riesgos.
El debate no es si las cátedras privadas son legales, sino cómo garantizar que su diseño no socave la integridad institucional, la igualdad de oportunidades y la confianza ciudadana en las universidades públicas.
