La llegada de Donald J. Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 ha marcado un punto de inflexión en las políticas migratorias de Estados Unidos, reflejando un aumento del autoritarismo que se manifiesta en diversas formas. El Informe Mundial 2026 de Human Rights Watch destaca cómo estas políticas han estado acompañadas de un retroceso en los derechos humanos y un aumento en la violencia contra las comunidades migrantes. Desde la vuelta de Trump, se han registrado 36 muertes bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que supera el total de muertes en las dos décadas anteriores. Este alarmante dato pone de relieve la brutalidad de las redadas y deportaciones que han caracterizado a la administración actual.
Las redadas llevadas a cabo por ICE han sido especialmente violentas, con casos como el de Renee Nicole Good y Alex Pretti, quienes fueron asesinados durante operaciones en Minneapolis. Estas acciones no solo han generado un clima de miedo entre las comunidades migrantes, sino que también han puesto en tela de juicio el respeto a los derechos humanos en un país que históricamente se ha presentado como un defensor de estos principios. La administración Trump ha implementado políticas que no solo buscan deportar a migrantes, sino que también han llevado a la ejecución extrajudicial de presuntos criminales en aguas internacionales, lo que representa un grave ataque a los derechos humanos.
### La Destrucción de los Derechos Civiles y la Justicia Racial
Desde el regreso de Trump, se ha observado un retroceso significativo en la justicia racial en Estados Unidos. La administración ha desmantelado mecanismos de derechos civiles y ha eliminado esfuerzos federales de diversidad, equidad e inclusión. Un ejemplo de esto es la modificación temporal de la página web del Servicio de Parques Nacionales, que eliminó información sobre la lucha de Harriet Tubman por la abolición de la esclavitud. Este intento de borrar la historia negra de Estados Unidos es un reflejo de una tendencia más amplia hacia el racismo institucionalizado.
El informe de Human Rights Watch señala que la administración Trump ha utilizado perfiles raciales en la aplicación de las leyes migratorias, lo que ha llevado a un aumento en los arrestos y deportaciones de inmigrantes, especialmente aquellos de piel morena y negra. Esta estrategia ha sido acompañada por cambios en la legislación que permiten realizar arrestos en lugares sensibles como escuelas y hospitales, lo que ha generado una atmósfera de temor y desconfianza entre las comunidades migrantes.
Además, el gobierno ha ignorado el derecho internacional humanitario, lo que ha llevado a la violación de los derechos de los solicitantes de asilo. Aunque Trump tiene la autoridad para endurecer las fronteras, no tiene derecho a negar el debido proceso a quienes buscan refugio. Esta falta de respeto por los derechos humanos ha sido un tema recurrente en la administración actual, que ha priorizado la represión sobre la protección de los derechos fundamentales.
### El Rechazo al Multilateralismo y sus Implicaciones Globales
El retorno de Trump al poder también ha estado marcado por un rechazo al multilateralismo, un fenómeno que se ha intensificado en el contexto de una crisis democrática tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo. Este rechazo se manifiesta en la retirada de EE. UU. de organismos internacionales como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Organización Mundial de la Salud. Estas decisiones no solo debilitan la posición de Estados Unidos en el ámbito internacional, sino que también envían un mensaje peligroso a otros países que podrían sentirse incentivados a seguir un camino similar.
La administración Trump ha mostrado admiración por regímenes autoritarios y ha fortalecido la extrema derecha en el ámbito internacional. Este fenómeno ha permitido que gobiernos autoritarios en países como Turquía, El Salvador y Egipto se sientan respaldados en sus políticas represivas. La retórica de Trump y sus funcionarios ha alimentado un clima de odio y xenofobia que se traduce en políticas que atacan a las comunidades más vulnerables.
El informe de Human Rights Watch también destaca que las violaciones de derechos humanos no son exclusivas de Estados Unidos; se han registrado en más de un centenar de países. Las víctimas de estas políticas represivas suelen pertenecer a los mismos grupos demográficos: mujeres, migrantes y personas de diversas identidades sexuales y de género. El año 2025 ha sido testigo de un estancamiento en la conquista de derechos fundamentales, lo que pone en riesgo los avances logrados en décadas anteriores.
La situación actual en Estados Unidos y su impacto en las políticas migratorias es un reflejo de un fenómeno global más amplio. A medida que el autoritarismo gana terreno, es crucial que la comunidad internacional se una para defender los derechos humanos y promover un enfoque más humano hacia la migración. La lucha por la justicia y la equidad debe ser una prioridad en la agenda global, y es responsabilidad de todos trabajar para garantizar que los derechos de los más vulnerables sean protegidos y respetados.
