El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha presentado un balance de su Plan Verano 2025, que se centra en la contratación de personal sanitario para cubrir las vacaciones de médicos y enfermeros en Andalucía. Según la Junta, se han formalizado el 98,7% de los contratos previstos, lo que se traduce en 35.032 contrataciones en toda la comunidad, con una duración media de dos meses y medio. Sin embargo, en Málaga, la cifra se reduce al 97,8%, con un total de 5.406 incorporaciones de las 5.227 previstas. A pesar de estos números, los sindicatos han expresado su preocupación, argumentando que no se han cubierto las necesidades básicas en varias áreas, especialmente en la Costa del Sol.
El SAS ha destacado que el objetivo de este dispositivo especial es garantizar la cobertura asistencial y la calidad del servicio en un periodo marcado por un aumento en la demanda sanitaria. En términos de categorías profesionales, se ha alcanzado un cumplimiento del 119% en la contratación de facultativos especialistas, lo que representa un incremento del 20% respecto a lo inicialmente previsto. En el área de enfermería, el cumplimiento se sitúa cerca del 98% en toda la región, mientras que en el caso de los técnicos sanitarios, la ejecución ha superado el 100%, reforzando la actividad diagnóstica y de apoyo en los hospitales.
Sin embargo, los sindicatos UGT, SATSE y el Sindicato Médico de Málaga (SMM) han criticado la falta de cobertura total de las plazas. Carlos Bueno, responsable de UGT en el Hospital Regional Universitario, ha señalado que la cifra de contrataciones es insuficiente y que los profesionales han estado protestando por la falta de personal, lo que ha llevado al cierre de 150 camas y cinco servicios en su centro. Juan José Sánchez, del SATSE, ha añadido que este año se han propuesto menos contrataciones que en veranos anteriores, lo que ha resultado en una falta de sustituciones para matronas y fisioterapeutas, así como el cierre de centros de salud en la Costa del Sol durante las tardes.
María Ángeles Bernal Lara, del SMM, ha subrayado que la reducción presupuestaria del 30% para facultativos en centros de salud y Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) ha contribuido a la crisis actual. La falta de sustituciones para pediatras y la saturación de urgencias son problemas que han sido denunciados repetidamente. A pesar de que el SAS defiende su Plan Verano como un compromiso con la accesibilidad y seguridad de los pacientes, los sindicatos consideran que la realidad es muy diferente.
El SAS ha argumentado que las cifras reflejan su compromiso con la sanidad pública andaluza, asegurando que se han tomado en cuenta los datos de demanda asistencial de veranos anteriores. La estrategia está diseñada para adaptarse a las necesidades de servicios sanitarios, especialmente en zonas como la Costa del Sol, donde la población se triplica durante el verano. La Junta ha afirmado que mantiene operativos 1.513 centros de Atención Primaria, de los cuales 392 abren en horario de tarde, y que se prevé realizar 83.000 operaciones y más de tres millones de pruebas diagnósticas durante este periodo.
Sin embargo, los sindicatos han calificado de insuficiente la apertura de 25 de los 69 centros de salud en Málaga durante las tardes, lo que pone de manifiesto la falta de recursos en un momento crítico. La situación se complica aún más con la noticia de que el SAS destinará 533 millones a contratos con empresas de la sanidad privada para realizar intervenciones quirúrgicas, lo que ha generado críticas sobre la priorización de la sanidad privada sobre la pública.
La falta de personal y la saturación de los servicios de salud en Málaga durante el verano de 2025 han puesto de relieve la necesidad de una revisión profunda de las políticas de contratación y financiación en el sector sanitario. Los sindicatos continúan presionando para que se tomen medidas que garanticen una atención adecuada a la población, especialmente en un periodo donde la demanda aumenta significativamente. La situación actual plantea serios desafíos para la sanidad pública en Andalucía, y la respuesta del SAS será crucial para abordar las preocupaciones de los profesionales y la ciudadanía.