• Today is: Martes, septiembre 17, 2019

  dentistas en torremolinos

La paja en el ojo ajeno

paloma
Jose Manuel Bielsa
diciembre02/ 2016

La exalcaldesa de Benalmádena se lanza a tumba abierta al debate populista de los sueldos públicos como si ella y los suyos se dedicaran a la política por amor al arte

El problema de introducir cierto tipo de debates farisaicos e hipócritas en política municipal, es que en un momento dado le pueden dar a uno con ellos en los morros. Esta reflexión viene a colación de unas declaraciones vertidas por la ex alcaldesa de Benalmádena, Paloma García Gálvez a una publicación periódica de la localidad a primeros de Noviembre en las que sostiene, sin sonrojo alguno, que “el pentapartito está unido sólo por los salarios”, como si ella se dedicara a la política por amor al prójimo.

Cabe advertir a quien lanza semejantes directos a la nuez del adversario, que no puede permitirse el lujo de tener la mandíbula de cristal. Es posible que el grupo de gobierno lo sea por una cuestión puramente pecuniaria, aquello de “por el interés te quiero Andrés”, quién sabe, pero datos hay que ponen de manifiesto que, si ese fuera el caso, el suyo no sería sustancialmente diferente.

Parafraseando a la lideresa Popular de Benalmádena y agarrándose a los mismos argumentos que ella emplea para sus adversarios, se podría decir igualmente que ella está unida a la política por los pingües beneficios que le reporta.

Para ilustrarlo debidamente hay que decir que la ex alcaldesa no cobra uno, sino dos sueldos públicos: Uno del Ayuntamiento, que le proporciona unos 11.500 euros brutos al año y otro como portavoz del grupo Popular en la Mancomunidad, vicepresidenta sexta y responsable del Área de Relaciones Institucionales, por lo que cobra otro salario de 39.900 euros brutos anuales, tal y como obra en la página web del PP local, cuya transparencia valoramos positivamente y a la que nos remitimos.

De manera que la señora García Gálvez que, hablando en plata, tilda de peseteros a sus compañeros de corporación, se embolsa en torno a 50.000 euros brutos al año (brutales, teniendo en cuenta los aprietos que pasa el pueblo llano), un promedio de 4.000 al mes a los que deberíamos añadir, además, los rendimientos que le reporte su actividad privada dado que, según el portal de Transparencia de la Mancomunidad de Municipios, tiene concedida una dedicación parcial al 80%.

Así, tomado en consideración lo que se embolsa y toda vez que no consta que done parte alguna de sus emolumentos al DOMUND, ni a las Hermanitas de la Caridad, ni a San Pedro bendito, lo que habría que exigirle es que dé menos lecciones y predique con el ejemplo.

En consecuencia, Doña Paloma lo que tiene que hacer es demostrar que, efectivamente, ella está por encima de sus compañeros de corporación y del “maldito parné” y, haciendo un ejercicio de suprema honestidad intelectual y moral, lo que toca es que nos dé una lección de rectitud y coherencia, nos calle la boca a todos y renuncie a sus sueldos públicos o, al menos, al que percibe, por ejemplo, en la Mancomunidad. De lo contrario, habrá que concluir que su crítica carece de todo valor y más bien no es sino pura charlatanería.

Una decisión de ese estilo validaría su discurso, sería la que marcaría la diferencia ejemplarizante entre el frivolo “bla bla bla” malicioso de patio de vecinas y el compromiso abnegado con “su pueblo”, que es Benalmádena, a pesar de que la ex primera edil nació en la capital de España. La cuestión es que estamos firmemente convencidos de que quedaría ella estupendamente y, seamos sensatos, tampoco hay que pedirle a la mujer que se inmole en la plaza pública.

Sin embargo, el problema de no dar ese paso, (ni ese, ni ninguno en esa dirección) es que el discurso de los salarios, formulado, para colmo, por el segundo miembro de la oposición que más cobra, no sólo carece de toda credibilidad, sino que además, desenmascara la forma de hacer política cínica y ventajista de quien lo pronuncia, que sólo busca un titular fácil en un medio en el que personas de su entorno han hecho una inversión notable a mayor gloria suya (incluso prescindiendo de su propio partido) y al que ha concedido una entrevista sabedora de que en él no corre ningún riesgo, cosa que en mayor o menor medida hacen todos los políticos y a la que nos prestamos, de un modo u otro, prácticamente todos los periodistas. Este que suscribe, (mea culpa) también. Dejémonos de hipocresías.

Dicho esto, es evidente que con la milonga de los sueldos nos encontramos, una vez más, ante la típica declaración de consumo interno para militantes y simpatizantes que debe hacer todo cargo político y que será suscrita con fervor por la clientela del negocio a pesar de carecer de la menor categoría, cosa que, dicho sea de paso tampoco es que venda mucho en el “Todo a cien” de la acción política populista y demagógica en que anda sumido este país y al que, parece evidente, también se apunta la lideresa Popular de Benalmádena, que no está dispuesta a ser menos.

Pero, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y ya que está la ex alcaldesa en plan desenmascarador, habría que exigirle a sus compañeros de partido que hagan lo mismo y den ejemplo en bloque. Todos a una.

Empezando, por ejemplo, por su compañero Víctor González, que es el concejal que más cobra y que entre una cosa y la otra gana en torno a 60.000 repugnantes euros al año (más que el alcalde)  a que haga lo propio y se destaque en un gesto loable hacia el liderazgo moral. O a doña Concha Cifrián (o Yolanda Peña), azote de infieles por 28.000 viles Euros al año. –“Se van a enterar estos pájaros del grupo de gobierno.” Debe estar pensando la portavoz Popular mientras prepara su renuncia al sueldo, auténtico golpe maestro con el que va a dejar listos a sus adversarios.

Quién sabe si de este modo artero y sublime será que conseguirá la ex alcaldesa de Benalmádena la mayoría absoluta que se comprometió a obtener cuando fue elegida lideresa del PP local hace cosa de cuatro años por obra y gracia de Elías Bendodo. Una mayoría absoluta para la que faltaron cuatro ediles y que, dicho sea de paso, no se vio ni de lejos en las pasadas municipales, en las que el noveno concejal Popular cayó de puro milagro, al mismísimo borde del 100% del voto escrutado.

Una mayoría absoluta que, por cierto, va alegremente prometiendo por ahí, igual que tantas cosas, sin caer en la cuenta de que desde que lidera el PP de Benalmádena, Enero de 2013, el partido ha retrocedido casi un 6% en intención de voto y ha perdido más de 1.200 votantes, datos que se pueden contrastar fácilmente comparando el resultado del escrutinio de los comicios municipales de 2011 con los de 2015. A ver si va a ser que se hace autobombo (ella también) porque se ve en la cuerda floja. Acabáramos.

Ya lo decíamos al principio, el problema de introducir este tipo de debates farisaicos, hipócritas y populistas, es que en un momento dado pueden ser más perjudiciales que otra cosa. Ella verá.

Etiquetas: ,
Jose Manuel Bielsa